Una ciudad enferma de siniestros viales
Un solo día en la ciudad de Córdoba es suficiente para tomar una muestra de cómo se comporta la siniestralidad en el tránsito. Jorge Rumi.
Un solo día en la ciudad de Córdoba es suficiente para tomar una muestra de cómo se comporta la siniestralidad en el tránsito. Se reiteran de manera constante y sistemática los choques, que producen daños y muerte. Aun los fines de semana, cuando se considera que la ciudad descansa y que disminuye de manera preponderante la cantidad de vehículos en tránsito, se siguen registrando siniestros en las calles. Nuestra ciudad está enferma de siniestros viales y nuestros ciudadanos pagan las consecuencias.Un gran número de siniestros, de la muestra realizada por Incose el domingo 22 de mayo devela que en la mayoría de las colisiones aparece el exceso de velocidad. A medida que se conduce más rápido y más se acelera, se agravan las consecuencias de un choque, una caída o un vuelco.Si a esto sumamos que el comportamiento humano se altera los fines de semana, cuando la ingesta de alcohol, el consumo de drogas, el cansancio, la somnolencia, las actitudes temerarias y la falta de respeto a las normas de tránsito se agudizan y se combinan con la velocidad, tenemos un "cóctel mortal": conducir demasiado rápido triplica la posibilidad de sufrir un accidente.Sólo ese día se contabilizaron 43 choques con heridos en la ciudad de Córdoba y en 32 de ellos participó por lo menos una moto.El lunes siguiente, en tan sólo dos horas, hubo en Córdoba Capital, 10 siniestros viales con heridos (en ocho de ellos, participó una moto). Es fundamental que el ciudadano común sepa que viviendo en Córdoba y transitando nuestras calles, una de cada dos personas se involucra en un siniestro de tránsito grave en el transcurso de su vida.No podemos mirar los siniestros viales de una manera despreocupada, pensando en que la responsabilidad es siempre de los otros y que los riesgos los sufren los demás.

