Psicología. Por qué algunas personas prefieren empezar tareas nuevas cuando tienen proyectos inconclusos
No es falta de voluntad ni pereza. La psicología y la neurociencia revelan que el sistema de recompensa cerebral suele disfrutar más de la anticipación y la novedad de un nuevo plan que del esfuerzo necesario para alcanzar la meta.
Una pila de libros sin leer, el gimnasio abandonado a las dos semanas o cursos online detenidos en el primer módulo son comportamientos frecuentes que solemos asociar a la falta de disciplina.
Sin embargo, especialistas explican que muchas personas se vuelven "adictas" al entusiasmo inicial de cada nuevo proyecto debido a un patrón neuroquímico concreto.
La trampa de la dopamina y la novedad
La clave de este comportamiento reside en la dopamina, un neurotransmisor relacionado con el placer y la motivación que se activa con fuerza durante la etapa de anticipación.
Según sostiene la psicóloga Silvia Severino en diálogo con Infobae, el cerebro disfruta más imaginando el resultado final que recorriendo el camino para alcanzarlo.
Esta teoría tiene respaldo científico: un estudio de los investigadores Nico Bunzeck y Emrah Düzel, publicado en la revista Neuron, demostró mediante resonancias magnéticas que las zonas del sistema dopaminérgico se activan especialmente ante la novedad de un estímulo.
Por eso, el momento de comprar materiales o planificar un éxito futuro resulta más placentero que la etapa repetitiva y menos estimulante de la ejecución.
Un patrón frecuente en perfiles creativos
Contrario a la creencia popular, este hábito no es exclusivo de personas desorganizadas. Severino afirma que suele aparecer en perfiles altamente activos, creativos y de alto rendimiento.
El problema surge cuando la búsqueda constante de novedad genera frustración, estancamiento y afecta la percepción de eficacia personal. No se trata de un trastorno, sino de un funcionamiento que puede dañar la autoestima si no se gestiona correctamente.
Claves para concretar tus objetivos
Para romper este ciclo, la psicología sugiere entrenar la constancia con estrategias sostenibles:
- La regla de los días: Dejar pasar un tiempo entre el impulso inicial y la decisión de empezar algo nuevo para evaluar si el interés persiste sin la euforia del momento.
- Menos es más: Reducir la cantidad de proyectos simultáneos para evitar la dispersión.
- Celebrar los cierres: Completar proyectos pequeños para que el cerebro aprenda a asociar el placer también con el final y no solo con el inicio.
Identificar este patrón permite reducir la culpa y entender que, a veces, la clave no es obligarse a terminar todo, sino diferenciar un entusiasmo pasajero de un compromiso real.

