Nasa. Artemis II: así es el inodoro espacial que tuvo una falla en las primeras horas del histórico viaje a la Luna
La tripulación de la nave Orión logró resolver un desperfecto en el sistema de gestión de residuos. El inodoro costó 23 millones de dólares. Se garantiza la continuidad de la misión lunar.
A pocas horas de su despegue rumbo a la Luna, la misión Artemis II de la Nasa sufrió su primer contratiempo técnico: un fallo en el inodoro de la cápsula espacial Orión.
El desperfecto fue detectado durante la madrugada de este jueves, tras el exitoso lanzamiento del cohete Space Launch System desde el Centro Espacial Kennedy en Florida.
La agencia espacial estadounidense confirmó de manera oficial que el inconveniente fue solucionado y que los astronautas continúan su trayecto orbital según el cronograma previsto.
Alerta en el espacio profundo
El problema técnico se manifestó inicialmente a través de una luz intermitente de advertencia que alertó con rapidez a los cuatro tripulantes a bordo de la nave.

Amit Kshatriya, administrador asociado de la Nasa, detalló en una conferencia de prensa que la señal correspondía a una avería puntual en el controlador del dispositivo sanitario.
Frente a esta alarma imprevista, el organismo emitió un comunicado informando el procedimiento que se llevó a cabo para lograr resolver el desperfecto.
"La tripulación de la misión, en estrecha colaboración con el centro de control de la misión en Houston, ya lograron restablecer el funcionamiento normal del inodoro", aseguraron desde la institución.
Un sistema de 23 millones de dólares
El Sistema Universal de Gestión de Residuos (UWMS, por sus siglas en inglés) demandó una fuerte inversión de 23 millones de dólares para su diseño y desarrollo integral.

Se trata del primer baño completamente funcional que se incorpora en una misión hacia el espacio profundo, y fue diseñado específicamente para operar en condiciones de microgravedad.
El equipo utiliza un complejo mecanismo de succión que aspira los desechos mediante un flujo de aire constante para luego dirigirlos hacia distintos compartimentos.
Esta innovación técnica permite separar los residuos sólidos, almacenados en contenedores sellados herméticamente, de los líquidos, que luego son expulsados de forma directa al espacio exterior.
Privacidad en un entorno muy reducido
El dispositivo implementado es hasta un 65 por ciento más pequeño y liviano que las versiones probadas en el pasado, optimizando el espacio de carga.
El sanitario se encuentra ubicado en el piso de la cápsula, en un sector denominado “hygiene bay” junto a la escotilla de ingreso principal.
Debido a que el volumen habitable de la nave equivale apenas al tamaño de dos minivans terrestres, este sector cuenta con una cortina o puerta para brindar cierta intimidad.
"Somos bastante afortunados como tripulación de tener un inodoro con puerta en esta pequeña nave, el único lugar donde realmente podemos sentir que estamos solos por un momento", expresó Jeremy Hansen, especialista de la misión.
El salto frente a las misiones Apolo
La inclusión de esta nueva tecnología representa un avance cualitativo significativo respecto a las misiones Apolo desarrolladas durante las décadas de 1960 y 1970.
En aquellos históricos viajes lunares, los astronautas carecían de instalaciones sanitarias a bordo y debían utilizar incómodas bolsas plásticas para recolectar sus desechos.
Este equipamiento contemporáneo de gestión de residuos está pensado ergonómicamente para que su eficiencia sirva de igual manera para el uso de hombres y mujeres.
La tripulación encargada de poner a prueba estas innovaciones está compuesta por los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Hansen.
Próximos pasos de la nave Orión
Previo a este desperfecto sanitario, los ingenieros ya habían resuelto de forma exitosa un fallo en el sistema de terminación de vuelo del cohete y una incidencia de eyección.
Superados estos obstáculos, la cápsula continuará orbitando la Tierra durante aproximadamente 24 horas para realizar pruebas exhaustivas de todos sus sistemas vitales antes de salir de la órbita.
Una vez completada esta fase inicial, Artemis II emprenderá su recorrido de 10 días hacia la Luna, con un amerizaje previsto en el océano Pacífico para el próximo 10 de abril.





