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Ciegos aprenden computación y abren una ventana al mundo

Con el aporte de legisladores que renunciaron a un aumento en 2005 y 2006, se armó un "cyber" para Ucorci. De a poco, no videntes suman herramientas para conseguir empleo.

27 de noviembre de 2012 a las 12:01 a. m.
Rosa Bertino (Especial)
Ciegos aprenden computación y abren una ventana al mundo
Adaptados. Los lectores de pantalla reemplazan a los ojos. Les permiten “ver” a través del oído y el tacto (Facundo Luque/La Voz).

La Unión Cordobesa de Ciegos (Ucorci) tiene casi 40 años. A su sede de barrio Alberdi, los “bastones blancos” llegan, tocan timbre y, con sorprendente agilidad, ingresan y se desplazan dentro de la casona donde realizan distintas actividades.

La más reciente y auspiciosa desde el punto de vista sociolaboral, es el taller de computación que se brinda en la sala donde funciona una especie de pequeño cyber doméstico. Pero cyber al fin, ya que los afiliados de Ucorci pueden frecuentarlo libremente.

“Nos fuimos equipando de a poco, gracias a la donación de los legisladores que renunciaron al aumento de sus dietas en 2005 y 2006”, señala Dalmiro Videla (56), actual presidente de la entidad.

Luego puntualiza a Julián Benassi, Mónica Prato y Ricardo Fonseca, entre los integrantes del bloque del Frente Cívico, durante el anterior período parlamentario, favorecedores de un emprendimiento que permite ampliar el horizonte social y laboral de los ciegos de la ciudad de Córdoba.

En una tarde común, varias personas con ceguera total o visión severamente disminuida (amblíopes), atienden las instrucciones del “profe” Roberto Amador (52).

Están orgullosos de tener un maestro cuya fama trascendió el mundo de la invisibilidad. Amador, quien perdió la vista por un glaucoma, puso en marcha la primera biblioteca audiovisual de Córdoba.

Prodigio tecnológico. Los alumnos, todos mayorcitos, se acomodan ante una media docena de máquinas comunes, a las cuales se adicionó un lector de pantalla. Este dispositivo les va indicando hacia dónde mover el mouse para recibir, enviar, abrir, archivar, y demás aplicaciones de la informática.

Vendría a ser el “bastón” de la computadora, y hasta parece adelantarse a las necesidades del usuario.

Pero es sólo uno de los avances logrados en las últimas décadas. En un rincón del cyber y a disposición de los socios, yace el prodigioso All Reader. Es un escáner que, como su nombre lo indica, puede leer absolutamente todo. Lo hace con voz clara y neutra, sin saltearse una coma, un paréntesis o un asterisco. Recita libros, revistas, expedientes, folletos, facturas de la luz y cualquier impreso que le pongan delante del visor.

“El All Reader no va a suplantar al Braille”, nos tranquiliza Dalmiro. “Pasa que la mayoría de los escritos obviamente no vienen en Braille, y hoy los ciegos estamos muy incorporados a la rutina cotidiana”, aclara.

Perspectivas. Por ahora, el alumnado de computación se compone de veteranos integrantes de Ucorci, como Margot Llanos (63) y Luis Gordillo (49).

Margot es una modesta tejedora profesional, que aspira a relacionarse con otras y colocar sus productos en el mercado. Sin duda, Internet le facilitará esas conexiones.

Luis, en cambio, fue uno de aquellos tradicionales cieguitos de la peatonal, desplazados por el aluvión de “manteros”.

Con mucha discreción, los entrevistados recuerdan que la venta ambulante en el centro de Córdoba supo ser una franquicia otorgada por la Municipalidad a los discapacitados. “Pero el espacio fue copado por revendedores sin ningún impedimento físico o intelectual”, murmura uno que supo cantar “a la gorra” en la 9 de Julio.

Lo bueno es que lo dicen sin mucha nostalgia. “Es que ahora estamos para otra cosa”, acota uno.

"La tecnología nos ha permitido insertarnos en el nuevo mercado laboral", reconocen Videla y Amador. En particular, "en el de los call centers y centrales telefónicas como la del Hospital Privado, por ejemplo". Su propia condición hace que el ciego sea más propenso a la cultura digital. "Sobre todo el ciego más joven, que ha pasado por instituciones como el Helen Keller y el Julián Baquero, a las cuales estamos infinitamente agradecidos", concluyen los futuros cibernautas.

Una población en aumento. En Ucorci se muestran felices al poder difundir este nuevo servicio a sus afiliados. "Hoy en día es imposible no saber computación", asegura Videla.

Es una herramienta útil para cualquiera, pero sobre todo para los ciegos. Ante una computadora especialmente equipada, no difieren demasiado de una persona con sentido de la vista. “Además somos muchos”, recalca este jubilado municipal, en referencia a la población de no videntes.

Dónde queda. La sede de Ucorci en la ciudad de Córdoba funciona en calle 9 de Julio 2022, de barrio Alto Alberdi. Para contactos y colaboraciones, siempre bienvenidas, comunicarse al teléfono (0351) 488-1253.

50 mil no videntes en Córdoba

Estadística. "Hace cinco años, en esta provincia había unos 50 mil ciegos. Y yo le puedo asegurar que todos los días aparece uno nuevo", señala Dalmiro Videla, actual presidente de Ucorci.

Sube y baja. Por un lado, disminuyó la impericia neonatal, que en las décadas pasadas hizo que centenares de recién nacidos quedaran ciegos por efecto de la incubadora. Eso redujo la cantidad de no videntes. "Pero también han aparecido otros problemas, desde glaucomas a diabetes avanzada, o accidentes, que afectan la visión", apunta Videla. El hecho de que la expectativa de vida sea mayor, también haría sumar más cantidad de adultos mayores.