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Caso Paola y Martina: Lizarralde ya está en un pabellón común de Bouwer

El joven fue relocalizado en el MD2 de Bouwer. Se cumple un mes del caso. Esta tarde habrá una marcha para pedir Justicia por Paola.

17 de octubre de 2014 a las 01:54 p. m.
Caso Paola y Martina: Lizarralde ya está en un pabellón común de Bouwer
LA PEOR NOCHE. Paola bajó de su departamento con Martina para recibir la cuota alimentaria de su hija. Nunca más volvió.

Gonzalo Lizarralde (33), acusado del crimen de Paola Acosta (36) y del brutal ataque a su pequeña hija Martina (1) ya fue relocalizado en un pabellón común de la cárcel de Bouwer.

Según informaron fuentes del Servicio Penitenciario, Lizarralde dejó la Enfermería del penal, donde estaba bajo un estricto régimen de vigilancia y permanece en un pabellón común, el MD2.

"Está bien y está controlado. Comparte un pabellón con otros procesados y hasta ahora no ha causado problemas", señaló un informante.

La fiscal de Distrito 3 Turno 3 Eve Flores, que lo imputó por “homicidio calificado” (por la muerte de Paola) y por “homicidio calificado agravado por el vínculo en grado de tentativa” (por el ataque a Martina), había solicitado que Lizarralde permaneciera detenido bajo una estricta vigilancia para evitar que se autoagreda y que fuera atacado por otros presos. Pero en ningún momento dispuso que permaneciera aislado o en algún lugar especial de la cárcel.

Lizarralde tiene asignada una celda en el pabellón donde están los procesados por delitos de instancia privada (en su mayoría, violadores), ya que comparten la misma metodología delictiva que a él se le endilga: atacar a personas vulnerables y de su círculo íntimo.

El caso

De acuerdo a la causa, el miércoles 17 de septiembre último, Lizarralde se encontró con Paola y Martina ya que había prometido abonarle la primera cuota alimentaria, luego de que la Justicia, ADN mediante, lo obligara en agosto a afrontar la paternidad de la niña.

Sin embargo, se presume que lejos de pagarle, subió por la fuerza a madre e hija a su camioneta Peugeot Expert (es un modelo un poco más grande que la Expssre) y allí las habría atacado con un filoso cuchillo. Creyendo que ambas estaban muertas, las arrojó luego en una alcantarilla ubicada en Zípoli e Igualdad, cerca de su domicilio de barrio San Salvador.

Ochenta horas después, el drama y el milagro se conjugaron cuando se encontró a la pequeña Martina con vida, aferrada al cadáver de su mamá.

Hasta hoy, Lizarralde no ha declarado ante la Justicia y sólo se ha limitado a negar la autoría de los hechos que se le imputan.