El carné: otros cuatro años en los que no se hizo nada
En Argentina se puede sacar el carné para conducir en 2.200 lugares. Laura Gonzalez.
En Argentina se puede sacar el carné para conducir en 2.200 lugares. Cada uno tiene su norma, particularidad que se acentúa en Córdoba por la autonomía de los municipios. De hecho, un ciudadano puede elegir dónde tramitar el carné en función de qué comuna cobra menos, lo entrega antes, saltea el examen o chequea antecedentes. O podía. En 236 ciudades ya no, porque sus intendentes –eso han prometido– aceptaron compartir sus registros de conductores y emitir un carné único y más seguro. El sistema se va ordenando. Luis Juez, cuando era intendente de Córdoba, adhirió a la Ley Nacional de Tránsito, en abril de 2007. Eso implicaba el compromiso de emitir una licencia con un determinado protocolo de seguridad. En los casi cuatro años que pasaron desde entonces, la ciudad no hizo nada. Hoy, el carné que habilita a manejar los 500 mil autos radicados en la Capital es una cartulina, escrita a máquina, con un sello común y plastificada con contact , fácilmente violable. ¿Por qué tanta resistencia? Si la ciudad emitiera la licencia nacional, como le exige la ley a la que adhirió, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) le proveería de impresoras, escáneres y computadoras. Todo conductor tendría que pagar 40 pesos por certificación de antecedentes, que cobra la ANSV. Además, el 30 por ciento de las multas que se cobren en la ciudad debería ser remitido a esa Agencia. Eso tiene lógica resistencia en el Suoem, y privado rechazo en el Ejecutivo.Si la ciudad emitiera el carné provincial, la inversión para protocolizar el carné correría por cuenta del municipio, la gente no tendría que pagar esos 40 pesos por el certificado y la multa plena quedaría en el mismo municipio, como pasa con los 236 que adhirieron. El gremio sostiene que con ese carné quedan a un paso del sistema de quita de puntos que ya rige en las rutas provinciales. En ambos casos, se termina el negocio de licencias paralelas o "truchas" que circulan en Capital y que nunca se ha logrado dimensionar, porque las detecta y esconde el mismo personal municipal, sin que obre allí ningún control ciudadano o judicial. Así las cosas, lo más fácil fue no hacer nada. Hasta que ahora –seguramente midiendo tiempos electorales– la presión de la Provincia y la inacción de Giacomino le crearán un problema al laburante que viaja hasta Leones o a la familia que quiere pasear en Villa Carlos Paz: si no mejoran, los primitivos carnés capitalinos serán inválidos.

