Camino a la elección directa en un día especial
Si se sanciona la elección directa, en 2019, 150 mil personas no tendrán intermediarios para elegir rector.
La fecha elegida por el rector Hugo Juri para intentar modificar el sistema electoral de las autoridades unipersonales en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) tiene una carga simbólica importante. Será el próximo 12 de octubre. Ese día, pero de 1928, Hipólito Yrigoyen accedía a su segunda presidencia, nuevamente a través de la Ley Sáenz Peña, que garantizaba el voto masculino, universal, secreto y obligatorio. En 1916, Yrigoyen se había convertido en el primer ciudadano argentino en ser elegido presidente por este sistema electoral.De alguna manera, todos coinciden en que el actual modo de elegir rector está agotado. Y, salvo objeciones de peso, la fecha que el titular de la Casa de Trejo pondrá a consideración del Consejo Superior mañana seguramente será el día de la Asamblea Universitaria convocada especialmente para este fin.Los operadores políticos del oficialismo esperan concretar el deseo de Juri, aunque están expectantes de lo que mañana plantee la oposición, en la sesión del Consejo Superior.Sin ninguna aspiración reeleccionista para 2019, el rector de la UNC quiere que de una vez por todas la UNC vaya hacia un régimen electoral menos tortuoso y más transparente. En 2010, la exrectora Carolina Scotto convocó a una Asamblea Universitaria con este mismo objetivo, pero quedó a mitad de camino y, en vista de la falta de consenso, se pasó a un cuarto intermedio, que técnicamente aún está vigente.Pero esta convocatoria es nueva y añade un tema más a la cuestión electoral. Se trata de la incorporación de tres miembros del Consejo Social Consultivo a la mesa del Consejo Superior, al menos con voz. La apuesta de máxima de Juri es que también tengan voto, pero será difícil que esto se concrete. Ni siquiera sus aliados políticos están convencidos de esto. Directa A esta altura, el oficialismo está cada vez más alineado en una dirección: elección directa, sólo ponderada por claustros. Es decir que los docentes conservarían su piso de votos (representan el 50 por ciento del total); los estudiantes, el 33; los egresados, el 11, y los no docentes, el seis por ciento.Así, las agrupaciones estudiantiles de izquierda plantearán una equiparación de sus votos con los de los docentes y también reclamarán un sistema totalmente directo: un hombre = un voto.Los detractores de la simple ponderación plantean que las facultades más grandes serán las que pondrán al rector. Pero de esto no existe ninguna garantía.Quienes defienden este método cuestionan esa lógica y ponen como ejemplo que los dos últimos presidentes masculinos, Carlos Menem y Néstor Kirchner, vinieron de las provincias menos pobladas de la Argentina.La cuestión es que, con la actual composición de la Asamblea, el oficialismo tendría los votos para imponer el régimen electoral que mejor le parezca. Si esto es así, en 2019, una comunidad de más de 150 mil personas no tendrá ningún intermediario para elegir a sus máximas autoridades.

