En Córdoba. La Cámara 9ª juzgará a Laurta por el doble femicidio de Luna Giardina y Mariel Zamudio
El juicio analizará uno de los casos más conmocionantes ocurridos en Córdoba durante 2025: dos mujeres asesinadas, ademá del crimen de un remisero y de un niño secuestrado.
Fue uno de los crímenes más estremecedores ocurridos en Córdoba durante 2025. El asesinato de Luna Giardina y Mariel Zamudio, en una vivienda de barrio Villa Serrana, no sólo dejó expuesta una trama previa de violencia de género, denuncias y persecución.
También conmocionó por otro elemento brutal: el secuestro del hijo de Luna y Pablo Rodríguez Laurta, un niño de apenas cinco años que fue retirado de la casa después de los asesinatos y fue rescatado en Gualeguaychú desde donde Laurta planificaba huir hasta Uruguay.
Ahora, a casi un año de aquel 11 de octubre que sacudió a la provincia, la causa quedó oficialmente encaminada hacia el juicio oral. El expediente recayó en la Cámara 9ª del Crimen de la ciudad de Córdoba, integrada por los jueces Roberto Cornejo, Martín Bertone y Gustavo Rodríguez Fernández. La fiscal de Cámara será Laura Batistelli.
El juicio aún no tiene una fecha fijada.
El único imputado es Laurta, expareja de Luna, empresario uruguayo y miembro fundador de la agrupación Varones Unidos, organización desde la que se difundían discursos antifeministas y contra mujeres denunciantes.

Según consta en la causa, Rodríguez Laurta llega al juicio acusado por desobediencia a la autoridad y violación de domicilio, en concurso real; homicidio calificado por el vínculo, alevosía y violencia de género, en concurso ideal, por el crimen de Luna Giardina; y homicidio calificado por alevosía respecto de Mariel Zamudio.
Por su parte, en Entre Ríos se lo investiga por otro asesinato, el del remisero Martín Palacio, a quien habría asesinado días antes del doble femicidio.
Para los investigadores, no se trató de un ataque impulsivo sino de una secuencia planificada durante semanas y con un brutal historial de violencia de género contra su expareja y madre de su hijo.
Las testimoniales tomadas durante la investigación a las personas del entorno de las víctimas dan cuenta de los mismos elementos de persecusión y hostigamientos constantes. "Luna vivía con miedo", repitieron una y otra vez.
Laurta se negó a realizar la pericia psicológica. En su declaración de seis horas ante la Fiscalía habló de su relación con la familia de Luna y de su teoría sobre lo que ocurría con el niño pero nunca se refirió a lo que ocurrió aquel 11 de octubre.
Una causa que desnuda un historial de violencia
La investigación penal preparatoria estuvo a cargo de la Fiscalía de Violencia de Género del turno 4, a cargo de Gerardo Reyes en su momento, reconstruyó una historia atravesada por denuncias previas, y episodios de hostigamiento judicial que se habían intensificado en los meses anteriores al doble femicidio.
Laurta permanece detenido en la cárcel de Entre Ríos y siguesumando acusaciones. Desde allí habría mandado mensajes a la perona que estuvo a cargo de la primera guarda provisoria del niño de cinco años, hijo de Giardina y Laurta. Por este hecho, que ocurrió durante las Pascuas de este año, ya hay una denuncia radicada.
Esta misma persona había denunciado en diciembre pasado que un miembro de Varones Unidos (la agrupación a la que pertenecía Laurta) se había contactado con ella.
Además, según consta en actuaciones incorporadas a la causa, la Fiscalía de Violencia de Género que investigó el doble femicidio ordenó analizar también la actuación policial de la mañana del crimen.
Giardina contaba con botón antipánico y, minutos después de los asesinatos, el dispositivo habría dejado de emitir señal. Por eso personal policial acudió entonces a la vivienda de barrio Villa Serrana, aunque se retiró sin detectar ninguna situación irregular.
A la noche, ante llamados de vecinos preocupados porque nadie respondía y las luces permanecían apagadas, la Policía regresó y encontró los cuerpos de Luna Giardina y Mariel Zamudio.
La Fiscalía dispuso entonces remitir antecedentes para investigar cómo fue aquella primera intervención y qué ocurrió con el sistema de alerta que protegía a Giardina.

Se considera que en ese momento las horas eran claves para encontrar al niño que había sido secustrado por Laurta.
La pareja se había conocido a fines de 2018 a través de redes sociales. Mantuvieron contacto durante meses. El 14 de octubre de 2019 nació el hijo de ambos por lo que las visitas entre un país y el otro comenzaorn a ser más frecuentes.
En una de las visitas de Luna en Uruguay ella dijo haber sufrido episodios de violencia física y psicológica, por lo que radicó la denuncia apenas volvió a Córdoba, en octubre de 2023. La Justicia le otorgó botón antipánico y ordenó restricciones de acercamiento para Laurta. También fijó una cuota alimentaria que, según consta en el expediente, nunca cumplió.
Pero los conflictos no se detuvieron. Apenas días después de las resoluciones judiciales, Laurta fue descubierto sobre el techo de una vivienda lindera a la casa donde vivía Luna junto a su familia. Allí increpó a Giardina.
Como la situación violaba las restricciones vigentes, Laurta terminó detenido. Durante ese período fue sometido a pericias psicológicas y luego recuperó la libertad bajo condiciones y Giardina con un botón antipánico.
Desde Uruguay, y a sabiendas que si regresaba a la Argentina le colocarían una tobillera electrónica, Laurta comenzó su intentó por acorralar a Luna por vías judiciales: primero pidió a los Tribunales de Familia la restitución internacional del niño.
El planteo fue rechazado primero por el juez Gabriel Tavip y luego confirmado por el Tribunal Superior de Justicia en julio de 2025, al considerar que el centro de vida del niño estaba en Córdoba.
Mientras, Laurta no cumplía con la cuota alimentaria del niño, provocando una presión económica sobre la madre y abuela del pequeño.
La causa también revela otros movimientos judiciales impulsados por Laurta. En abril de 2025 denunció penalmente vía mail desde Uruguay a Mariel Zamudio, madre de Luna, ante una fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual. La acusación fue descartada por la Justicia tras constatar su falsedad ante las pericias al niño y su madre.
Meses antes del crimen, Luna obtuvo además el cuidado unilateral provisorio de su hijo en el fuero de Familia. Según consta en la resolución, la Justicia consideró que existía riesgo en la vinculación con el padre.

Se cree que todos estos rechazos judiciales en su plan de "acorralar" a Giardina, hizo que planificara minuciosamente el crimen: cruzó la frontera en forma ilegal, se hizo de armas y contactos para cada paso que dio en ese octubre de 2025.
Contrató un transporte en auto para ir de Entre Ríos a Córdoba. El remisero, aquien conocía de otros traslados anteriores, era Martín Palacio. Se cree que en el trayecto y con el fin de quedarse con el auto, asesinó a Palacio con un arma de fuego, luego lo descuartizó y fue descartando sus restos en distintos tramos del camino.
Se alojó en un hotel cercano a la Terminal de Ómnibus desde donde planificó el momento para ir a la casa de Giardina,q uien convivía con su mare y el niño.
Según la acusación, Laurta llegó hasta la vivienda de barrio Villa Serrana el 11 de ocutbre cerca de las 10 de la mañana, asesinó con su arma primero a Mariel Zamudio que estaba en la parte trasera de la casa y luego a Luna Giardina. Y después escapó llevándose al niño.
Luego de la intervención judicial intervinieron el teléfono de Laurta y pudieron dar con su paradero en Entre Ríos. Se encontraba en un hotel de Gualeguaychú planeando regresar en forme ilegal a su país con el niño.
El pequeño fue rescatado, recibió asistencia profesional y quedó a disposición primero de una guardia provisoria y luego a cargo de otra persona, cuyos datos se resguardan para proteger la integridad del niño y su entorno.





