Ciudad de Córdoba. Buscan expandir las cantinas saludables con “superzonas escolares" que impacten en todo el barrio
El programa busca involucrar a familias, vecinos y comercios en la construcción de entornos más saludables alrededor de las escuelas, con foco en la prevención y el bienestar de chicos y chicas.
Luego de consolidar el programa de cantinas saludables en escuelas municipales, la ciudad de Córdoba avanza hacia una nueva etapa: ampliar ese modelo al entorno de cada institución a través de las denominadas “superzonas escolares”, una estrategia que busca mejorar las condiciones de salud más allá del aula y alcanzar a toda la comunidad.
La iniciativa fue presentada en el marco de la visita internacional de delegados de la Alianza de Ciudades Saludables (Partnership for Healthy Cities), una red global integrada por más de 70 ciudades que trabajan en la prevención de enfermedades no transmisibles.
Córdoba fue reconocida en 2024 por sus avances en políticas públicas vinculadas a entornos escolares saludables y ahora busca profundizar ese camino.
Uno de los ejemplos es la Escuela Municipal Gobernador Arturo Zanichelli, donde desde 2024 funciona el modelo de cantina saludable. Allí, el quiosco escolar fue transformado completamente, se promueve el consumo exclusivo de agua y se implementan políticas alimentarias que apuntan a mejorar los hábitos de niñas y niños.

“Estamos pasando de una etapa de implementación a una de sostenibilidad. La idea es que estas políticas no sean algo transitorio, sino que continúen en el tiempo”, explicó Alicia La Terza, secretaria de Educación de la Municipalidad de Córdoba.
En ese contexto surge el concepto de superzonas escolares, inspirado en experiencias internacionales como la de Londres. La propuesta busca ampliar el alcance de las políticas públicas a un radio de aproximadamente 200 metros alrededor de cada escuela.
“Queremos escalar esta política. La alimentación saludable no es solo lo que pasa dentro de la escuela, sino también lo que ocurre afuera: con las familias, con los quioscos cercanos, con el entorno en el que se mueven los chicos”, señaló Melissa Córdoba, directora regional de Alianza de Ciudades Saludables.
Las superzonas no se limitan a la alimentación. Integran distintas políticas que impactan en la salud: calidad del aire, seguridad vial, promoción de la movilidad activa, como caminar o usar bicicleta, espacios verdes y ambientes libres de humo de tabaco.
Melissa Córdoba, destacó que el proyecto representa un salto cualitativo. “Lo que buscamos es que varias políticas confluyan en el entorno escolar. No estamos inventando algo nuevo, sino articulando lo que ya existe en la ciudad”, explicó.
Entre las acciones que se hicieron para el programa, se hizo la instalación de sensores para medir la calidad del aire, controles de velocidad en las calles cercanas, restricciones al consumo de tabaco en la zona y estrategias de urbanismo que favorezcan la actividad física.
El enfoque también contempla la participación activa de la comunidad. Según explicaron, el desarrollo de las superzonas se construye a partir de talleres con vecinos, familias y actores locales para identificar prioridades.
“Queremos que la gente cocree estas políticas. No es una estructura vertical, sino un proceso donde la comunidad define qué es lo más importante para su barrio”, indicó Córdoba.
El programa ya comenzó a implementarse en tres escuelas piloto de gestión municipal: la escuela Gobernador Arturo Zanichelli, la escuela Santiago del Castillo y la Pedro Carande Carro. En esta primera etapa, el foco está puesto en relevar las necesidades de cada comunidad y articular el trabajo entre distintas áreas del municipio, como salud, educación, movilidad activa y ambiente.
Desde las organizaciones Córdoba tiene condiciones favorables para avanzar con esta estrategia, ya que cuenta con políticas previas en materia de control del tabaco, monitoreo ambiental y alimentación saludable. Para ello ya se comenzó un trabajo de diálogo con los vecinos, para escuchar sus problemáticas y plantear el proyecto.
Desde Ciudades Saludables plantearon que la experiencia local podría convertirse en un modelo para otras ciudades del mundo. “Lo que se haga en Córdoba va a servir como aprendizaje para el resto de la red. Cuando una ciudad avanza, motiva a las demás”, sostuvo la representante de la alianza.
El objetivo de fondo es reducir los factores de riesgo asociados a enfermedades no transmisibles desde la infancia, promoviendo entornos que favorezcan hábitos saludables.
“Es inaceptable que un niño esté expuesto a condiciones que pueden derivar en enfermedades a lo largo de toda su vida. Estamos hablando de personas que vivirán más de 70 años, por lo que el entorno en el que crecen es clave”, plantearon.

