Chaco. “Buscá la forma de ayudarme”: el último mensaje de la mujer asesinada por su expareja policía
Graciela López logró enviar su ubicación y un pedido de auxilio a su madre antes de ser ejecutada por Luciano Estudie. El femicida, que previamente había matado a su propio padre, se encuentra internado bajo custodia tras un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad.
Se conoció que Graciela López (33), antes de ser asesinada, logró enviar un mensaje de WhatsApp a su madre, Olga, que resultó clave para que la Policía localizara el lugar del secuestro.
“Llamá a la policía. Buscá la forma de ayudarme, estoy amenazada. No me llames”, fue el ruego desesperado de la joven junto al envío de su ubicación en tiempo real.
Gracias a este aviso, las autoridades pudieron dirigirse al paraje Las Tres Bocas, en Puerto Vilelas, donde el cabo primero Luciano Estudie mantenía cautivos a López y al hijo menor de ambos.
Un raid de sangre y violencia
La reconstrucción de los hechos indica que el horror comenzó la mañana del martes en el barrio Villa Libertad, en Resistencia. Allí, Estudie se presentó en la casa de su padre, Luciano Alberto Estudie (57), para exigirle las llaves de su auto. Ante la negativa, el oficial asesinó a su progenitor de un disparo y utilizó el vehículo para secuestrar a su expareja.
Una vez en la zona de El Paranacito, y a pesar de la intervención de la comisaría de Vilelas y el Cuerpo de Operaciones Especiales (COE), el agresor se atrincheró.
Si bien accedió a liberar al niño, Estudie se negó a entregarse alegando que ya estaba “jugado” por la “macana” que había cometido previamente. Minutos después, frente a los agentes de seguridad, le disparó a la mujer en la cabeza con su arma reglamentaria 9 milímetros.
Un contexto de terror y denuncias desestimadas
La familia de la víctima reveló que Graciela vivió años de un calvario silencioso marcado por amenazas, maltratos físicos y aislamiento. Gabriela, hermana de la joven, aseguró que ella no denunciaba por miedo a las represalias contra su familia: “Ella nos salvó, él iba a matarnos a todos”, afirmó, sugiriendo que el oficial planeaba una masacre mayor.
Incluso trascendió que una expareja anterior de la mujer intentó denunciar a Estudie por la violencia que ejercía sobre ella, pero aseguró que los funcionarios policiales lo recibieron “con burla” y no tomaron medidas.
Estado del agresor y la causa
Tras cometer el femicidio, Estudie disparó contra los efectivos, quienes respondieron hiriéndolo en el rostro para neutralizarlo. Actualmente, el policía permanece internado en un sanatorio privado de Resistencia bajo custodia policial, tras haber sido estabilizado en terapia intensiva.
La Fiscalía, encabezada por Juan Arreguín como abogado querellante, continúa recolectando testimonios para reconstruir el contexto de violencia de género persistente. Como parte de las pruebas, se analizan los teléfonos celulares de ambos, incluyendo el del policía que fue hallado sumergido en el agua durante los rastrillajes iniciales.


