La burocracia deja sin música a la escuela de Los Cedros
Hay inconvenientes para que sigan dictando clases gratis maestros de una fundación.
Hace siete años que Ana Lía Bertón y Alicia Naief dan música en la Escuela Primaria "Cataliza Biza de Barón" de la comuna de Los Cedros, sobre la ruta a Alta Gracia. El Ministerio de Educación nunca les pagó un centavo, porque es un emprendimiento concertado entre la Fundación Herbert Diehl y la intendencia respectiva. La iniciativa surgió del propio maestro, fallecido en el 2003. "Mi papá era un convencido de que su musa favorita podía llegar a todos los corazones, y cuanto más humilde mejor", rememora Claudia, una de las tres hijas y continuadoras de la obra. Un centenar de niños de muy modesta extracción se beneficiaron así con los talleres instrumentales y vocales de Los Cedros. "Desde luego, lo que más suele gustarles es el xilofón, la flauta y la percusión, pero algunos de a poco se le animan a la guitarra", observan las susodichas. Se sonríen al confesar que "unos cuantos tienen mejor voz, y son más afinados que un ídolo cuartetero...". Lamentablemente, la experiencia se terminó abruptamente, luego de una desinteligencia con la autoridad escolar.Las clases se daban después de hora, desfavoreciendo a muchos chicos. "Eso no era 'igualdad de oportunidades', ni cumplíamos con el proyecto del maestro Diehl: armar una orquesta infantil, que pudiera trascender a otros ámbitos", especifica la profesora Bertón.Dispuestas a cumplir con el objetivo original, ambas docentes le plantearon a la directora del "Carmen Biza de Barón", Claudia Villalba, la posibilidad de funcionar dentro del horario escolar. Muy contenta con el ofrecimiento, Villalba se dirigió a la oficina zonal, con asiento en Alta Gracia. Al cabo de un largo ir y venir de notas, se encontraron con un fuerte reparo burocrático. Temor a la demanda. La negativa emanó de la inspectora Cecilia Forza. La profesora Forza admite que dicho colegio "carece de maestro de música, porque todavía no se designó a nadie". Pero también aduce que "las clases gratuitas no pueden ser parte de la currícula", cuando las brinda "un particular o Fundación no registrados en el Ministerio". En realidad, la Fundación Herbert Diehl sí está inscripta en el Ministerio. En definitiva, y paradójicamente, el principal escollo radica en que se trata de un voluntariado intentando asistir en una escuela pública. De hecho, la Fundación ya firmaba una suerte de comodato con la comuna, comprometiéndose a no presentar demandas laborales ni pedir resarcimientos. Aún así, Forza y Villalba coincidieron en que "hay quienes trabajan ad honorem un tiempo y después piden ser reconocidos, o que les sirva como antigüedad". Las malas costumbres terminan perjudicando a las buenas intenciones.Mientras tanto, a los chicos de Los Cedros se les cerró una oportunidad de cultivar el oído y la predisposición musical. "Estamos viendo de irnos con la orquesta a otra parte", parafraseó Ana Lía Bertón. La veterana docente asegura haber quedado exhausta, después de "tanto 'tramiterío' para nada".Las características urbano-rurales del establecimiento hacen que pocos chicos puedan quedarse fuera de hora. Muchos hogares están alejados, y los padres no tienen medios para movilizarse en distintos horarios. "Varios de estos niños están incluso sometidos a alguna forma de trabajo infantil", murmura Bertón. Finalmente, la inspección de la Zona 5310 adelantó que la escuelita de Los Cedros "pronto dispondrá de jornada extendida". En tal caso, el taller podría funcionando. Pero está por verse.
En regla
La Fundación Herbert Diehl. Es una entidad civil aprobada en 2002, según dictamen número 400 de la Dirección de Inspecciones Jurídicas. A su vez, el Instituto de Niños Músicos y el Colegio Maestro Diehl están adscriptos al Ministerio de Educación por Resolución 1401.

