Barrio Alberdi, “cuna” de talleres clandestinos
Hay 16 registrados y otros tantos ilegales. Mantienen trabajadores precarizados y en condiciones de explotación laboral y el 90% de ellos son peruanos.
Desde hace años, Alberdi es el barrio de la ciudad de Córdoba que concentra la mayor cantidad de talleres textiles clandestinos y de aquellos que, bajo fachada legal, mantienen a sus empleados en condiciones de insalubridad, de precarización y de explotación laboral. La situación se explica porque en el vecindario vive la principal mano de obra: la comunidad peruana, que provee cerca del 90 por ciento de los trabajadores.El Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines (Soiva) tiene registrados 16 talleres de costura en Alberdi, donde trabajan 142 empleados, la mayoría peruanos. Los dueños también son extranjeros, de Perú, con DNI argentino.Se estima que podría haber un número similar de talleres totalmente clandestinos. Sin registro alguno.Los talleres funcionan en galpones, depósitos, garajes o en simples habitaciones de casonas antiguas sin número ni identificación, donde los empleados trabajan hasta 12 horas por día, sin protección social.O reciben un sueldo en blanco por un tiempo hasta que las "fábricas" cambian de nombre, de dirección y de condiciones y los empleados empiezan de cero, sin antigüedad ni vacaciones.
INFORME ESPECIAL. El "Pueblo Perú" cordobés La mitad María del Carmen Ponce, secretaria general del Soiva, indica que los salarios suelen ser la mitad de lo que corresponde y todos los empleados figuran en la categoría de "medio oficial textil"; es decir, como aprendices, cuando en realidad suelen ser mano de obra calificada. En algunos casos, la mitad del personal no está declarado. "Los hacen trabajar hasta 12 horas por ocho mil pesos, la mitad de lo que corresponde", puntualiza Ponce. Las jornadas son de lunes a viernes, más medio día los sábados. En el rubro textil, los sueldos varían según el tipo de confección (por vestidos de novia o sastrería se paga más). Por coser indumentaria deportiva corresponden nueve mil pesos, por ocho horas de trabajo al día. "Hay actitudes inescrupulosas de pequeños y medianos empresarios locales y extranjeros que, conociendo las urgentes necesidades de las familias peruanas, pagan el trabajo con magros jornales ya sea en albañilería, en talleres textiles, en restaurantes o en el comercio", grafica, en este sentido, el padre Horacio Saravia, de la parroquia San Jerónimo, y vecino de Alberdi desde hace 35 años. Cambios de cara "Todos los días estamos localizando un taller nuevo", asegura Ponce, quien subraya que el gremio, acompañado del Ministerio de Trabajo de la Provincia, hace relevamientos de manera permanente. En esas ocasiones, se intima a los dueños para que registren a los operarios. "Vamos un mes y tienen los recibos de sueldo pero al siguiente, si vamos a hacer un control de vacaciones, por ejemplo, nos presentan renuncias y vuelven a registrar otro personal", plantea Ponce. En algunos casos, los talleres cambian de nombre junto con los nuevos trabajadores contratados. Mutan.Estos talleres cosen para fabricantes de ropa de marcas reconocidas en Córdoba que "tercerizan" la confección en estos establecimientos y pagan precios irrisorios."Las condiciones laborales siempre son malas. En un taller pueden trabajar seis o siete personas y hasta 25", cuenta Ponce.Más de la mitad de los talleres están instalados en las manzanas cercanas a la cancha del club Belgrano, de la parroquia y del cementerio San Jerónimo, el más antiguo de Córdoba, pero también se encuentran en barrios San Martín, Güemes, Pueyrredón, Ayacucho y Villa Páez.En Córdoba, según Soiva, hay unos mil empleados textiles registrados, y un número similar estaría en "negro", y existen unas 300 empresas del rubro inscriptas.

