8M. Banco de horas, salarios variables y teletrabajo: el impacto de la reforma laboral en las mujeres
Especialistas consultadas por La Voz advierten que los cambios en la organización del tiempo de trabajo y la regulación laboral pueden profundizar desigualdades en un mercado laboral donde las mujeres ya enfrentan mayores niveles de precariedad.
En un nuevo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el debate sobre las condiciones laborales vuelve al centro de la escena. Este año, además, la fecha coincide con la reciente aprobación en el Congreso de la Ley 27.802 de Modernización Laboral, una reforma que introduce cambios en la organización del trabajo y que ya genera discusiones sobre su impacto en las mujeres.
Especialistas consultadas por La Voz advierten que algunos aspectos de la norma , como el nuevo esquema de organización del tiempo laboral, los salarios variables y la eliminación de regulaciones vinculadas al teletrabajo, podrían profundizar desigualdades estructurales en el mercado laboral.
La organización del tiempo y el “banco de horas”
Uno de los puntos más cuestionados es el nuevo esquema de organización de la jornada laboral, que introduce la posibilidad de establecer bancos de horas que permiten al empleador reorganizar el tiempo de trabajo dentro del límite semanal.
Para María Martha Terragno, abogada laboralista especializada en género y asesora de ATE y de otros sindicatos, esto implica una pérdida de previsibilidad en la jornada. “La reforma prevé una jornada laboral cuyos límites son difusos con la previsión de un banco de horas que determina que el empleador va a poder definir la jornada”, explicó.
La especialista señaló que el problema central no es la cantidad total de horas, que sigue siendo de 48 semanales, sino la forma en que se distribuyen.

“Antes una persona podía tener una jornada de 9 a 17 y organizar su vida. Ahora el empleador puede decirle que un día se quede hasta las 20 y compensarlo después. Eso difumina el concepto de hora extra y afecta la posibilidad de planificar la vida fuera del trabajo”, advirtió.
Para Terragno, esta modificación tiene un impacto particular en las mujeres debido a la desigual distribución de las tareas de cuidado. “Las tareas de cuidado necesitan previsibilidad. Una jornada imprevisible puede terminar expulsando a muchas trabajadoras del mercado laboral”, sostuvo.
Salarios variables y discriminación
Otro punto señalado por las especialistas es la posibilidad de establecer salarios dinámicos o variables, vinculados al mérito o a la productividad.
Terragno considera que este esquema puede agravar las brechas de ingresos existentes. “Las trabajadoras que son las que suelen resignan horas o días de trabajo por tareas de cuidado, que no están reconocidas como trabajo, van a quedar en desventaja. La ley está avalando un salario inequitativo”, señaló. Esto va en contra del artículo 14 bis de la Constitución que establece la garantia de proteccion de las personas trabajadoras y establece el principio de progresividad (o no regresividad).
La abogada también cuestionó que la reforma avance en una lógica que, según dijo, “legitima desigualdades estructurales” que el derecho laboral históricamente buscó equilibrar.
Otro de los puntos que Terragno cuestionó es la forma en que la reforma aborda los casos de discriminación en el ámbito laboral.
Según explicó, antes de las modificaciones legales los actos discriminatorios podían ser declarados nulos por la Justicia, lo que implicaba restablecer las condiciones laborales previas y cesar la discriminación.
En cambio, con los cambios introducidos se prevé principalmente una reparación económica, lo que transforma la discriminación en un conflicto individual compensable con dinero, en lugar de obligar a revertir la situación discriminatoria dentro del ámbito laboral.
El retroceso en normas sobre cuidado y teletrabajo
Entre los aspectos que marcan las especialistas también aparece la derogación de la Ley de Teletrabajo, que había incorporado el reconocimiento de las responsabilidades de cuidado en la organización laboral.
Las especialistas también hicieron hincapié en lo que no se legisló: por ejemplo que las licencias por nacimiento (de maternidad y paternidad) podrían haberse ampliado, pero no se hizo. A contramano de lo que se está legislando en otros países que amplían esta licencia, en la normativa argentina se mantuvieron los dos días para padres y 90 días para madres.
En el mismo sentido se expresó Clarisa Gambera, docente y secretaria de Género y Diversidad de ATE Nacional. “Nosotras habíamos impulsado debates para reconocer las tareas de cuidado y generar una distribución del tiempo que hiciera compatible el empleo con la vida familiar. La ley de teletrabajo era un avance en ese sentido”, señaló.

Según la dirigente sindical, la reforma actual se inscribe en un escenario de deterioro general del empleo. “La reforma no viene a modernizar nada. Llega en un contexto donde el único trabajo que crece es el trabajo sin protección y donde muchas personas necesitan pluriempleo para sostener sus ingresos”, afirmó.
Un contexto de mayor precarización
Las especialistas también vinculan la reforma con un escenario más amplio de precarización laboral.
Leticia Medina, secretaria general de Adiuc, dirigente de la CTA Córdoba y miembro de la Intersindical de Mujeres, sostiene que la aprobación de la ley se dio en un contexto de deterioro de las condiciones laborales. “Se aprobó sin un debate público profundo y en un escenario muy duro para trabajadores y trabajadoras”, señaló.

Según Medina, la reforma puede agravar las desigualdades de género en el uso del tiempo. “Uno de los aspectos más críticos es la pérdida de soberanía sobre el tiempo. La ley le da mayores prerrogativas a los empleadores para controlar la jornada y eso recae especialmente sobre las mujeres, que ya tienen una sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidado”, explicó.
La dirigente también señaló que el debate actual contrasta con discusiones que se habían instalado en años anteriores dentro del movimiento sindical y feminista. “En 2017 discutíamos una agenda laboral para avanzar en derechos de las trabajadoras. Hoy estamos en un escenario en el que esa agenda quedó desdibujada y estamos resistiendo retrocesos”, dijo.
Impacto en sectores feminizados
Las especialistas advierten que algunas de las modificaciones podrían impactar especialmente en sectores laborales con alta presencia femenina.
Gambera mencionó el caso del trabajo en casas particulares. “Son trabajadoras casi en su totalidad mujeres y su situación empeoró con la reforma”, afirmó. Como ejemplo las espcialistas señalaron que se quitó las sanción a los empleadores que no tengan registradas a sus trabajadoras domésticas.
También advirtió que el nuevo esquema laboral puede profundizar desigualdades para quienes ya se encuentran en condiciones de informalidad. “Para quienes ya estaban fuera del sistema de protección laboral no hay un solo artículo que plantee una mejora o una protección específica”, sostuvo.
El desafío de compatibilizar trabajo y vida
Otro de los temas planteados por las especialistas es la dificultad de conciliar empleo y vida familiar.
Gambera señaló que la reorganización del tiempo laboral puede volver más difícil esa conciliación. “La desorganización de la vida que supone el banco de horas y las vacaciones acordadas de ‘común acuerdo’ hace muy difícil imaginar una compatibilización entre el trabajo y la vida familiar”, afirmó.
Además, advirtió que el deterioro de los ingresos obliga a muchas mujeres a multiplicar sus horas de trabajo. “La intensificación del trabajo fue primero consecuencia del desplome del salario. Muchas trabajadoras se ven obligadas al pluriempleo mientras aumenta la carga de tareas de cuidado”, explicó.
Litigiosidad
Aunque la ley ya fue aprobada Terragno recordó que varios aspectos de la reforma laboral podrían entrar en conflicto con garantías establecidas en la Constitución Nacional. Entre ellos menciona las modificaciones vinculadas al ejercicio del poder disciplinario del empleador y la organización de la jornada laboral, así como los cambios en materia de acción sindical y derecho de huelga.
Según explicó, estas disposiciones impactan sobre derechos protegidos por el artículo 14 bis, que reconoce garantías para las personas trabajadoras, como condiciones dignas de labor, organización sindical y protección frente al despido arbitrario..
Terragno también señaló que la reforma podría contradecir compromisos internacionales asumidos por el país. En particular mencionó el artículo 75 inciso 22 de la Constitución, que otorga jerarquía constitucional a tratados internacionales de derechos humanos como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw) y la Convención de Belém do Pará. Según la especialista, varias de las modificaciones introducidas por la ley se apartan de esos estándares internacionales de protección laboral y de igualdad, al igual que el Convenio 190 de la OIT.
La abogada anticipó que algunos puntos podrían derivar en cuestionamientos judiciales. “Los planteos de inconstitucionalidad van a ser muchos. Si la intención era reducir la litigiosidad, es probable que ocurra lo contrario”, sostuvo.
Para Gambera, el escenario actual también abre nuevas discusiones dentro del movimiento sindical y feminista. “Las trabajadoras volvimos a construir espacios de unidad para defender derechos y para discutir qué mundo del trabajo queremos”, concluyó.

