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Bajar la edad de imputabilidad a los 14, cada vez más cerca

La medida tendría alcance limitado: sólo se penaría a jóvenes que cometan delitos gravísimos. Diputados tratará una ley con media sanción del Senado que sólo prevé penas de hasta tres años.

25 de enero de 2011 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Bajar la edad de imputabilidad a los 14, cada vez más cerca

El debate sobre la posibilidad de bajar la edad de imputabilidad sigue en alza y se suman más apoyos a favor del cambio luego de que la semana pasada un chico de 15 años asesinara durante un asalto a un hombre delante de su hijo, en Buenos Aires. Es más, entre las múltiples voces a favor y en contra que se escucharon en los últimos días, la Presidenta, Cristina Fernández, por primera vez abrió la posibilidad de que se baje la edad (ver aparte). En la actualidad, está en manos de la Cámara de Diputados un proyecto con media sanción del Senado que contempla como penalmente responsables a las personas de 14 o 15 años que cometan un delito doloso con pena mínima de tres años, y a los de 16 o 17 años que cometan delitos con pena mínima de dos años.Sin embargo, y a pesar de lo que comúnmente se cree, si prospera la iniciativa, las penas de encarcelamiento para jóvenes de 14 y 15 años serán sumamente excepcionales y limitadas en el tiempo.El mismo dispone que personas de esa franja etaria sólo podrán ser encerradas en institutos para menores (distintas a las cárceles de adultos) cuando cometan delitos "con resultado de muerte o por delitos contra la integridad sexual reprimidos con pena mínima superior a los cinco años de prisión o reclusión". En estos casos, "el plazo máximo de esta sanción no podrá exceder de tres años".Así, por ejemplo, no se los encerraría cuando ejecuten un robo simple (tiene penas de 1 mes a seis años de prisión), pero sí cuando se realice con un arma de fuego.En cambio, los menores de 16 y 17 años pueden ser encerrados cuando la pena mínima es de tres años. Las penas máximas en estos casos podrán ser de hasta cinco años.Para el resto de los delitos punibles para los menores se prevén sanciones que van desde disculpas personales a la víctima, reparación del daño causado y prestación de servicios a la comunidad, hasta privación de libertad durante el fin de semana o tiempo libre y privación de libertad en su domicilio.Además, incluye instancias suplementarias del proceso penal, como la mediación y la conciliación, todas inéditas en el sistema penal argentino.El proyecto logró media sanción en septiembre de 2009 y no queda mucho más tiempo para que Diputados lo debata: debe hacerse dentro de los dos años desde que el Senado envía la iniciativa.Además, existen otros proyectos de la Cámara Baja, pero primero deberían lograr media sanción allí para luego ser tratado en el Senado, lo que dilataría aún más la discusión. A fin del año pasado, la Comisión de Familia y la de Penal de Diputados se alejaron de la iniciativa del Senado al dictar un despacho en mayoría de un proyecto propio que mantiene la edad de imputabilidad en los 16 años, como es en la actualidad. Consenso. A pesar de la discusión, sí hay consenso en la necesidad de establecer un nuevo régimen penal juvenil. No sólo acuerdan los especialistas y los legisladores nacionales: el Comité de Ginebra de la Naciones Unidas, que monitorea la aplicación de la Convención Internacional de los Derechos de los Niños en los países, recomendó en su último informe sobre Argentina, que el Estado adopte una nueva ley del régimen penal juvenil compatible con la Convención. En Argentina, el actual régimen no respeta la garantía del "debido proceso" por lo que un adolescente menor de 16 años que cometa un ilícito puede ser automáticamente liberado o encerrado por años, o puede tener que cumplir otras medidas intermedias, pero siempre según el criterio de cada juez, sin juicio, acusación, defensa ni garantías procesales. Sin embargo, es necesario aclarar que, al menos en la provincia de Córdoba, todos los menores de 18 años que cometen crímenes graves, como homicidios o delitos contra la integridad sexual, son encerrados en instituciones para jóvenes del Complejo Esperanza, en la localidad de Bouwer.