Atrasos, escasez y la lucha para seguir adelante
La falta de fondos sociales afecta a comedores, ONG y otras entidades que cuentan cómo se las arreglan.
Adicciones. "No puedo atender a nadie, no hay respuesta de la Provincia. Desde la Sepadic nos prometieron que se iba a resolver -incluso lo atrasado-, pero sólo conseguí ayuda del municipio de Carlos Paz", dice Roberto Cabrera, integrante de ProJoven, una asociación civil que trata a jóvenes con problemas de adicciones en Punilla. Es una de las ONG que hasta diciembre del año pasado recibía becas para asistencia de chicos menores de edad sin obra social.
Deuda. “Hay una deuda del año pasado, y este año no recibimos nada”, dice Santiago Tarduchy, del Programa Sol, una de las instituciones emblemáticas en el tratamiento de adicciones.
Adolescencia. Leticia Barbero es una de las coordinadoras de la revista Tumbando Rejas. Se realiza con chicos de las escuelas de correccionales del Complejo Esperanza. "La Senaf nos propuso financiar la revista con el programa de OGA (Organismos de Gestión Asociada). Se nos asignó hasta el año pasado, y nos pagaron la última partida en abril. Pero como este año nos dijeron que el proyecto se cayó, usamos aquel dinero –que habíamos reservado para comprar una computadora– para la impresión de este año. El Ministerio de Educación nos ofreció ayuda, pero ya habíamos pagado la revista. Igual nos dijeron que el año próximo nos pagarán la impresión", dice Leticia.
En riesgo. En Villa Cornú, la asociación civil El Vagón es un centro social donde se cuida a 80 bebés, con un comedor y con otros 150 chicos que participan de talleres y deportes. Hasta hace 10 días, habían cobrado la asignación del Plan Alimentario sólo hasta mayo. "Pensamos en decirles a los chicos que no vinieran porque no había qué darles. Gracias a donaciones salimos adelante. No llegamos a cortar, pero sufrimos mucho", dice Vicky Mena, de El Vagón. Hace 10 días les pagaron lo adeudados, después de que Vicky advirtiera que acamparía frente a Desarrollo Social.
Año crítico. "Ha sido un año crítico. Las cosas aumentaron, la cantidad de chicos aumentó... Hubo demoras con el Plan Alimentario y hubo que salir a buscar donaciones", dice Mónica Rosales, de la ONG Cecopar, en barrio Las Flores. Allí cuidan a 130 chicos en situación de vulnerabilidad, 20 de ellos bebés. Almuerzan y meriendan en el lugar.

