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Antes que la edad, mejores políticas de minoridad

Si esto no sucede y simplemente se disminuye la edad de imputabilidad, sólo se logrará que niños más pequeños puedan ser condenados por los hechos delictivos que cometan y difícilmente demos solución a esta problemática.

05 de enero de 2017 a las 12:01 a. m.
Facundo Pérez Lloveras*
Antes que la edad, mejores políticas de minoridad

Cada vez que en nuestro país acontece un hecho en el que algún menor de edad entra en conflicto con la ley penal y por su gravedad conmociona a la opinión pública, suelen escucharse voces que traen a primer plano el problema de los delincuentes juveniles. Y lo primero que se escucha es que debe modificarse la edad de la imputación de los jóvenes.

Si bien en materia de delincuencia juvenil es importante definir el momento a partir del cual un menor debe responder ante la ley, lo cierto es que la edad no configura el eje central de la problemática. Existen otros aspectos donde se debe centrar el debate de la delincuencia juvenil para que el Estado pueda afrontar y controlar el fenómeno.

Lo cierto es que los jóvenes se enfrentan con la ley por diversos motivos, tales como: haber nacido o encontrarse en entornos donde el delito prevalece, por ser cooptados por organizaciones criminales que los utilizan como meros objetos para sus fines, por ser excluidos del sistema social por su situación de marginalidad, por los problemas que estos tienen con el consumo de estupefacientes, etcétera.

En este sentido, entiendo que no se justifica una disminución en la edad de imputabilidad de los menores.

Más eficiente será, para abordar este fenómeno, una ley de minoridad que establezca una política seria que defina los instrumentos, mecanismos y herramientas que se pondrán a disposición para atender a niños que entran en conflicto con la ley penal, como así también los métodos de prevención para evitar que niños en situación de riesgo delincan o continúen en ese camino.

Si esto no sucede y simplemente se disminuye la edad de imputabilidad, sólo se logrará que niños más pequeños puedan ser condenados por los hechos delictivos que cometan y difícilmente demos solución a esta problemática.

Así, variar la edad de la imputabilidad no va a producir un cambio en los comportamientos de estos sujetos, pues los menores no se abstienen de ingresar al ámbito de la delincuencia por observar el Código Penal o una ley penal juvenil, sino que lo hacen por los contextos en los que están inmersos.

*Abogado penalista