Alergias. Qué es una anafilaxia y cuáles son las señales que indican una emergencia médica

La reacción alérgica más grave puede avanzar en minutos y comprometer la respiración o la circulación. Especialistas explican cuáles son los síntomas de alarma y qué hacer ante una sospecha.

12 de junio de 2026 a las 12:38 p. m.
Qué es una anafilaxia y cuáles son las señales que indican una emergencia médica
Anafilaxia.

La anafilaxia es una de las emergencias médicas más graves asociadas a las alergias. Aunque muchas personas relacionan una reacción alérgica con picazón, ronchas o estornudos, esta condición puede evolucionar rápidamente y afectar funciones vitales como la respiración o la circulación sanguínea.

Especialistas advierten que reconocer los síntomas a tiempo puede marcar la diferencia entre una recuperación rápida y una situación potencialmente mortal.

Según explicó la doctora Gema García, jefa del Servicio de Alergología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, en España, la anafilaxia ocurre cuando el sistema inmunitario libera sustancias que generan una respuesta inflamatoria generalizada en el organismo.

“Puede producir estrechamiento de los bronquios, caída de la tensión arterial y edema en zonas como la garganta o la lengua. La evolución puede ser muy rápida, por lo que no conviene esperar a ver si mejora”, señaló la especialista en declaraciones difundidas por Europa Press.

Cómo diferenciar una alergia común de una anafilaxia

Anafilaxia.
Anafilaxia. (Unsplash)

Las reacciones alérgicas leves suelen manifestarse con síntomas localizados, como picazón, enrojecimiento de la piel, ronchas, lagrimeo o estornudos.

Sin embargo, la situación cambia cuando aparecen señales que comprometen la respiración o el sistema cardiovascular.

Entre los síntomas que pueden indicar una anafilaxia se encuentran:

  • Dificultad para respirar.
  • Sensación de cierre en la garganta.
  • Hinchazón de lengua o labios.
  • Tos persistente.
  • Silbidos o pitidos en el pecho.
  • Voz ronca.
  • Mareos intensos.
  • Palidez.
  • Pérdida de conocimiento.
  • Vómitos repetidos o dolor abdominal intenso.

Los especialistas subrayan además que no todas las anafilaxias presentan urticaria o lesiones visibles en la piel, una situación que puede retrasar la identificación del cuadro.

Cuáles son las causas más frecuentes

Las causas varían según la edad.

En niños, los alimentos suelen ser los principales desencadenantes. Entre los más frecuentes aparecen la leche, el huevo, los frutos secos, el maní, el pescado y los mariscos.

En adultos, además de algunos alimentos, tienen un papel importante determinados medicamentos y las picaduras de insectos, especialmente abejas y avispas.

También existen factores que pueden aumentar el riesgo o agravar una reacción alérgica, como realizar ejercicio físico después de ingerir ciertos alimentos, consumir alcohol, atravesar una infección o presentar un estado de cansancio extremo.

Qué hacer ante una sospecha

Anafilaxia.
Anafilaxia. (Unsplash)

Los alergólogos coinciden en que la rapidez es fundamental.

Cuando una persona tiene indicado un autoinyector de adrenalina y presenta síntomas compatibles con anafilaxia, debe administrarlo cuanto antes en la cara externa del muslo.

Posteriormente, se recomienda buscar asistencia médica urgente, incluso si los síntomas parecen mejorar.

La especialista recordó que la adrenalina es el tratamiento de primera elección en estos casos y que los antihistamínicos, aunque pueden aliviar algunas manifestaciones cutáneas, no reemplazan la atención de emergencia cuando existe riesgo vital.

Mientras llega la ayuda médica se aconseja mantener a la persona recostada con las piernas elevadas si presenta mareos o sensación de desmayo. Si tiene dificultad respiratoria, puede permanecer semisentada, evitando caminar o realizar esfuerzos.

Un problema que puede afectar a cualquier persona

La anafilaxia puede aparecer incluso en personas que nunca habían presentado una reacción grave previa. Por eso, los especialistas recomiendan prestar atención a los síntomas de alarma y actuar de inmediato.

La detección temprana y el tratamiento rápido continúan siendo las herramientas más efectivas para reducir complicaciones y salvar vidas.