Liberación. Kuarahy y Jasy: el regreso de dos hermanos aguará guazú a los Esteros del Iberá

Tras nueve meses de una compleja rehabilitación en Buenos Aires, dos cachorros que habían sido rescatados huérfanos y en estado crítico fueron liberados en Corrientes. Equipados con tecnología satelital, su reinserción marca un nuevo hito para la conservación de esta especie vulnerable.

16 de julio de 2026 a las 06:42 p. m.
Kuarahy y Jasy: el regreso de dos hermanos aguará guazú a los Esteros del Iberá
Kuarahy y Jasy: el regreso de dos hermanos aguará guazú a los Esteros del Iberá

Este miércoles 15 de julio, los Esteros del Iberá fueron testigos de un acontecimiento fundamental para la fauna autóctona argentina: la reinserción de Kuarahy y Jasy (Sol y Luna en guaraní), dos hermanos de aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) que regresaron a la vida silvestre tras superar un riguroso proceso de recuperación.

Un rescate contra reloj

La historia de estos ejemplares comenzó en Corrientes, donde fueron hallados sin su madre cuando apenas tenían 45 días de vida. En aquel momento, los cachorros pesaban tan sólo 1,2 kilogramos y se encontraban en condiciones de extrema vulnerabilidad.

Tras un primer rescate por parte de la Fundación Rewilding Argentina y una estabilización inicial en el Centro de Conservación Aguará, los animales fueron trasladados al Centro de Recuperación de Especies Temaikèn (Cret) en Escobar, provincia de Buenos Aires.

Allí, un equipo interdisciplinario se hizo cargo de un desafío mayúsculo: criar a dos huérfanos garantizando que mantuvieran sus instintos salvajes.

Kuarahy y Jasy: el regreso de dos hermanos aguará guazú a los Esteros del Iberá
Kuarahy y Jasy: el regreso de dos hermanos aguará guazú a los Esteros del Iberá (Gentileza)

El desafío de la crianza "sin contacto"

Para asegurar que Kuarahy y Jasy pudieran sobrevivir por su cuenta, el equipo de la Fundación Temaikèn implementó un protocolo de aislamiento estricto. El objetivo fue evitar cualquier vínculo con los seres humanos, permitiendo que los hermanos se desarrollaran apoyándose mutuamente.

"Lograr la crianza de dos aguará guazú huérfanos fue un gran desafío", destacó Guillermo Delfino, coordinador del Programa de Especies Amenazadas de la Fundación Temaikèn.

Según el experto, el hecho de que fueran hermanos facilitó la adaptación y redujo el impacto del aislamiento. Al finalizar los nueve meses de rehabilitación, los ejemplares alcanzaron los 20 kilogramos y 90 centímetros de altura, demostrando conductas totalmente compatibles con la vida en libertad.

Monitoreo y futuro de la especie

Para garantizar el éxito de esta nueva etapa, ambos animales fueron liberados con collares satelitales GPS. Esta tecnología permitirá a los especialistas monitorear sus movimientos, su capacidad de adaptación y cómo establecen sus propios territorios en el área seleccionada de Corrientes.

El aguará guazú es el cánido más grande de Sudamérica y enfrenta serias amenazas en Argentina, donde es considerado una especie vulnerable. La pérdida de hábitat, los atropellamientos en rutas y la caza por mitos erróneos sobre su comportamiento son sus principales peligros.