Preocupación. Incertidumbre en el Aquarium de Mar del Plata: 66 animales aguardan un destino tras la quiebra

Los ejemplares marinos permanecen bajo custodia judicial mientras un equipo reducido de trabajadores vela por su bienestar en medio de un complejo proceso de quiebra.

02 de abril de 2026 a las 05:23 p. m.
Incertidumbre en el Aquarium de Mar del Plata: 66 animales aguardan un destino tras la quiebra
Incertidumbre en el Aquarium de Mar del Plata: 66 animales aguardan un destino tras la quiebra

El destino de la fauna marina que aún habita en el predio del antiguo Aquarium Mar del Plata se encuentra hoy en manos de la Justicia. Tras el cierre definitivo del parque el 31 de marzo de 2025, un total de 66 animales permanecen en un limbo legal y geográfico.

La crisis del complejo se precipitó tras el vencimiento del contrato de alquiler de las tierras en 2022. Aunque hubo renovaciones anuales, los propietarios decidieron no continuar el vínculo en 2025 para destinar el predio a nuevos proyectos.

Sin la posibilidad de recibir visitantes y generar ingresos, la empresa responsable, Plunimar, declaró la cesación de pagos en enero de 2026, derivando en una quiebra directa decretada el pasado 20 de febrero.

Un equipo mínimo frente a la adversidad

Actualmente, la vida de estos ejemplares depende de la labor de 12 trabajadores especializados en bienestar animal. Este equipo se encarga de las tareas críticas de alimentación, sanidad y seguridad en un entorno que ya no cuenta con el movimiento de público de años anteriores.

Ante denuncias circulantes en redes sociales, tanto la empresa como el municipio aseguraron que se mantienen los protocolos de bienestar y que el agua de los estanques sigue proviniendo directamente del océano.

Obstáculos para el traslado

El proceso para encontrar un nuevo hogar para las especies fue complicado. Antes de la quiebra, se intentó sin éxito trasladar o vender los ejemplares a instituciones en México, China y San Pablo, pero las restricciones sanitarias y ambientales internacionales frenaron las operaciones.

Un antecedente relevante ocurrió en diciembre pasado, cuando se concretó el traslado de diez delfines nariz de botella hacia un acuario en Hurgada, Egipto. Dicha operación, realizada por unos 800 mil dólares, permitió cubrir deudas salariales y garantizar el mantenimiento inicial del resto de los animales que hoy siguen en la ciudad.

El futuro en manos judiciales

Al ser considerados parte de los activos de la compañía en quiebra, cualquier movimiento de los animales debe ser estrictamente autorizado por el Juzgado Nacional en lo Comercial Nº 20.

Mientras la Justicia resuelve el destino definitivo de los pingüinos y lobos marinos, estos ejemplares continúan habitando los estanques del faro, a la espera de una resolución que garantice su protección y futuro bienestar.