Alta Gracia recupera su cine, el más grande de Córdoba
El Cine Monumental Sierras de Alta Gracia comenzará al fin a resurgir hoy.
Alta Gracia. Es el ícono cultural de una ciudad que tiene al patrimonio y a las artes marcadas a fuego en su ADN. Tras décadas de abandono, el Cine Monumental Sierras de Alta Gracia comenzará al fin a resurgir hoy, cuando el intendente Facundo Torres entregue las llaves del edificio a la empresa adjudicada para su definitiva puesta en valor. En su tipo, se trata de la sala que fue la más grande de Córdoba y, mientras funcionó, catalogada como la de mejor acústica de Sudamérica. Por allí pasaron artistas consagrados y todo el quehacer social, cultural y educativo de la ciudad. Refaccionarla para reponerla al servicio de la comunidad es un viejo anhelo, que costará más de 50 millones de pesos, en su mayor parte aportados por la Provincia.
Una sala popular
El Monumental Sierras tiene su germen en 1953, cuando se creó Cicomer SA, con cuatro mil acciones compradas por muchos vecinos de Alta Gracia. Eran los últimos años de la época de oro del cine argentino y el comienzo de un sueño que movilizó a todo el pueblo. El cine comenzó a funcionar en diciembre de 1954 y era en ese entonces uno de los más grandes de Sudamérica.
Transitó tres décadas de actividad ininterrumpida, hasta que en los ’80 comenzó una etapa de decadencia, con proyecciones deficientes y notorios problemas edilicios. En su momento se intentó resguardarlo, inclusive declarándolo “de interés municipal”, pero ya entrado el siglo 21, todos los esfuerzos fueron vanos y la céntrica sala sólo sumó decadencia.
En 2011 la Municipalidad decidió expropiarlo. La empresa ya no era aquella que involucraba a centenas de vecinos, sino una firma controlada por un puñado de familias, que habían ido comprando las acciones. Finalmente, por falta de recursos, el intento se cayó. En enero de 2016, el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Torres suscribieron un convenio para la adquisición y la puesta en valor del cine, que implica una inversión provincial de 34,6 millones. La idea es recuperar los colores originales y el mobiliario de época, por lo que las butacas serán conservadas en forma integral y se mantendrá la capacidad de 1.211 espectadores. El municipio licitó y firmó contrato con los arquitectos Bettina Kropf y Ernesto Sami Gazal. Hoy, a las 19, en las puertas del cine, se les entregarán las llaves y la responsabilidad de hacer que vuelva a ser el corazón cultural de la ciudad.

