Alicia en la ciudad de las maravillas
Alicia sale a trabajar a las 5:45 de su casa en barrio Nuestro Hogar III. Con suerte, llegará a tomar el colectivo de la línea 17, la única de la zona, por lo que debe caminar 10 cuadras más hasta Villa Angelelli.
Alicia sale a trabajar a las 5:45 de su casa en barrio Nuestro Hogar III. Con suerte, llegará a tomar el colectivo de la línea 17, la única de la zona, por lo que debe caminar 10 cuadras más hasta Villa Angelelli. La oscuridad la intimida, y quién sabe si saldrá de entre los yuyos de metro y medio ese mismo malviviente que anteayer le robó la mochila a una niña que iba a la escuela, o el otro sinvergüenza que manoseó a su prima para robarle el celular.Alicia sigue hasta la avenida, donde no hay cordón cuneta que permita su transitar tranquilo. Y en esa calle sin luz, corre riesgo de que algún auto no se percate de su presencia. Sube al colectivo y observa que un hombre mira atentamente su cartera, a la que sujeta, protege y esconde con su cuerpo. Llega a barrio Alberdi, zona donde trabaja. Un mar de aguas servidas que va de vereda a vereda le impide cruzar la calle, pero además ese olor nauseabundo le provoca un gran malestar. Al regresar a su casa, su madre le comenta que su hijo no pudo ser atendido en el odontólogo del dispensario porque sólo entregaban siete números. Después de una intensa lluvia, va a buscar a su hijo a la escuela. El caminar se complica por las calles de barro, esquivando charcos y calles inundadas, con el riesgo de resbalar. Las noticias de la noche informan que el intendente promete 1.700 cuadras, entre tantas otras cosas, pero apaga el televisor porque Alicia y su familia viven en un barrio que no es parte de la ciudad de las maravillas. El 8 de marzo se conmemora el día en que un grupo de mujeres fueron asesinadas a causa de luchar por sus derechos laborales. Es el día internacional de todas las mujeres, y también de Alicia. Ideal para preguntarnos sobre qué prioridades le ha dado el gobierno municipal a las mujeres. Porque ese miedo que siente Alicia al transitar por espacios públicos abandonados, oscuros o de aspecto amenazante puede ser considerado una forma de violencia que contribuye a crear una amenaza a la libertad de las mujeres en los espacios urbanos. "Las mujeres tenemos derecho a circular sin miedo por las calles y los espacios públicos de la ciudad a cualquier hora del día y de la noche, como lo hacen los hombres". Alicia no espera regalos ni agasajos o saludos. No piensa en asistir a desfiles de moda o escuchar disertaciones de mujeres que no viven las dificultades que ella enfrenta todos los días. Alicia, como muchas otras, espera que se ocupen de pensar, planificar y mirar la ciudad con perspectiva de género, para lograr un entorno igualitario donde en cada sitio se vea reflejado el respeto de sus derechos.

