Alcohol y energizante, moda entre los jóvenes
80% de los alumnos de cuarto a sexto año ya probó la mezcla. El estudio se realizó en San Francisco.
San Francisco. El 80 por ciento de los estudiantes de cuarto a sexto año del nivel secundario de esta ciudad probó la mezcla de alcohol con bebidas energizantes y la mayoría admite que comenzó a consumirla entre los 15 y los 16 años. Estos y otros datos surgieron de un trabajo de investigación realizado por alumnos de quinto año de la Escuela Normal Superior Nicolás Avellaneda. Se encuestaron 315 adolescentes de todos los colegios públicos y privados de la ciudad. El trabajo estuvo a cargo de las profesoras Silvia González y Carina Branca y fue presentado en la instancia regional de la Feria de Ciencias, donde fue seleccionado para la instancia provincial.Los jóvenes decidieron investigar sobre la ingesta de esta combinación, que admiten como muy común durante las llamadas "previas" (antes de salir a los boliches).Rocío Ellena, alumna de quinto año, indicó que la bebida alcohólica más utilizada es el vodka. "Tiene gran aceptación entre los jóvenes porque es accesible en el costo y fácil de conseguir en cualquier almacén o quiosco", apuntó. "Un 60 por ciento de los encuestados no tenía conocimientos sobre las graves consecuencias de consumir estas bebidas. Las energizantes actúan sobre los neurotransmisores inhibiendo el sueño y el cansancio y generan una sensación de excitación. Por su parte, el alcohol tiene un efecto contrario y provoca una depresión de los impulsos. Al tomar la mezcla, se producen dos funciones completamente distintas que generan una alteración al sistema nervioso central", explicó sobre la investigación escolar.También se determinó que la mitad de los encuestados conocía que esta combinación en altas dosis puede afectar el corazón, provocando hasta infartos en algunos casos. Un 70 por ciento admitió saber que el ritmo cardíaco se acelera al consumirlas.La mayoría, además, dijo saber que estas mezclas alteran la percepción de los sentidos. "Puede causar problemas en tu entorno debido a que enmascaran los síntomas y los actos reflejos", advierte el trabajo. Dana Córdoba, otra de las alumnas, precisó que "un 70 por ciento de los consultados reconoció que la ingesta favorece las prácticas sexuales riesgosas, los accidentes de tránsito y las peleas entre ellos". Buena imagen Los alumnos indicaron que esta mezcla está presente en la mayoría de las "previas" o fiestas privadas que se organizan y que los energizantes están "aceptados socialmente" y tienen hasta "buena imagen". También apuntaron que "hay boliches que hasta los regalan" cuando se compra la bebida alcohólica. Y advirtieron que son promocionados en los medios por artistas y deportistas, sin brindar la información adecuada sobre su composición y sus riesgos.Las profesoras a cargo del proyecto explicaron que la investigación busca que los jóvenes se transformen en "agentes multiplicadores de salud", con llegada a sus pares. "También tener datos actualizados debería servir para aplicar políticas públicas a cargo del municipio o para abordar la problemática en las escuelas y a nivel familiar", apuntaron.
Inicio temprano
Alrededor de los 15 años. Es la edad promedio en que dijeron haber probado la mezcla.
Entre los datos que arrojó la encuesta en San Francisco, sobresale que seis de cada 10 adolescentes encuestados dijeron no conocer las consecuencias que podría traer el consumo combinado de alcohol con energizantes. Los chicos reconocieron que es un consumo que se ha popularizado en las “previas”, encuentros anteriores a las salidas a fiestas o a boliches.


