Economía doméstica. Cómo ahorrar energía en casa: 3 medidas simples que reducen la factura de luz
Un especialista en reformas explicó cuáles son las acciones más efectivas, y accesibles, para bajar el consumo eléctrico, desde el cambio de luminarias hasta la revisión del aire acondicionado.
La suba del costo de la energía eléctrica y el uso intensivo de climatización empujan a muchas familias a buscar maneras de reducir la factura de luz.
Aunque existen reformas costosas que mejoran la eficiencia del hogar, también hay medidas simples y económicas que permiten ahorrar desde el primer mes.
El especialista en reformas David Sevilleja, conocido en redes como Todosobrereformas, detalló tres intervenciones clave que ayudan a mejorar el rendimiento energético del hogar y evitar consumos innecesarios.
1. Cambiar las lamparitas: más rápido y económico

Según Sevilleja, el primer paso para reducir el consumo es reemplazar las bombillas halógenas por luces led. La diferencia es significativa. Mientras una halógena consume cerca de 50 vatios, una led utiliza apenas 5 vatios.
El cambio representa un ahorro considerable al final del año y no requiere obra ni inversión elevada. Además, las led tienen una vida útil mayor, lo que reduce también los costos de reposición.
2. Renovar las ventanas: eficiencia energética

Aunque es una inversión más alta, el recambio de ventanas influye directamente en el certificado de eficiencia energética de una vivienda. Las ventanas antiguas permiten pérdidas de calor o de aire frío y obligan a usar más calefacción o aire acondicionado.
El especialista recomienda optar por modelos con rotura de puente térmico, que ayudan a mantener la temperatura interior y reducen la condensación. También aconseja elegir sistemas oscilobatientes o abatibles, que ofrecen un mejor aislamiento que las ventanas correderas.
3. Revisar el aire acondicionado: más de lo necesario

El tercer consejo apunta a los aires acondicionados, uno de los electrodomésticos que más impactan en la factura, tanto en los meses de calor como de frío.
Sevilleja sugiere verificar la etiqueta energética del equipo. Los modelos con clasificación A+++ son los más eficientes y pueden suponer un ahorro de hasta el 50% respecto de unidades antiguas o con mala calificación. Por el contrario, los equipos con etiqueta F o G figuran entre los que más consumen.
Aunque los modelos eficientes suelen tener un costo inicial mayor, el especialista destaca que la inversión se recupera con el ahorro eléctrico sostenido en el tiempo.



