Administrando lo que no hay
Los desarrollistas aseguran que hay decenas de proyectos que ni siquiera se empezaron a construir porque no son capaces de asegurarle al inversor si tendrá o no gas y energía eléctrica. Laura González.
Los desarrollistas aseguran que hay decenas de proyectos que ni siquiera se empezaron a construir porque no son capaces de asegurarle al inversor si tendrá o no gas y energía eléctrica. El municipio lo sabe. De hecho, la cantidad de pedidos de permisos para construir cayó en 2012 respecto de 2011. Menos construcción es menos recaudación. La Provincia lo sabe también y amplifica su preocupación: con menos actividad en la construcción, cae el empleo y la rueda de la economía gira más lento; por lo tanto, se terminan cobrando menos impuestos.La concesionaria también lo sabe, aunque está en un punto en que, mientras más clientes tiene, más plata pierde. Para poder recibir a esos clientes nuevos, tiene que hacer inversiones. Ojo que no son monstruosas: asegurarle el gas al crecimiento de viviendas en toda Capital y las Sierras Chicas demandaría 130 millones de pesos, casi lo que cuesta el programa de Boleto Educativo Gratuito.Pero sucede que Ecogas, que bordea el rojo operativo, no recibe aumento tarifario desde 1999. No tiene fondos para hacer la obra ni puede, por sí misma, cobrársela al cliente, porque la Ley de Emergencia se lo impide. Sin embargo, hay franjas de clientes que pagan 500 por ciento más caro el servicio. Es que ese adicional lo recauda el ministro Julio De Vido, que no lo aplica a explorar nuevas cuencas de gas sino a financiar la importación del gas que viene en barco desde Venezuela. Eso explica por qué las reservas comprobadas de gas en la Argentina cayeron a la mitad de lo que había hace una década.La cuestión es que ahora, después de 10 años de desinversión, la Municipalidad aceptó cobrarle una tasa a los nuevos usuarios. Esta será administrada por un fideicomiso del Banco de Córdoba, que descontará los certificados de obra a quienes hagan los refuerzos en cinco plazas de la ciudad. Un parche que busca disimular la enorme carencia de infraestructura.

