Gasto público e inflación real
Si bien en el proyecto de presupuesto elevado al Congreso el Gobierno prevé para 2013 un aumento del gasto de 24 por ciento, todas las variables económicas estarán sujetas a la inflación.
El ministro de Economía de la Nación, Hernán Lorenzino, elevó el jueves pasado al Congreso el proyecto de presupuesto para 2013. Será un año electoral, en el que se renovarán parcialmente ambas cámaras del Poder Legislativo nacional, y los resultados pueden ser decisivos de cara a la elección presidencial de 2015, cuando la presidenta Cristina Fernández finalice su segundo mandato constitucional. Se insiste en que hay sectores del gobierno kirchnerista que aspiran a la reelección, de modo que no resulta descabellado pensar que, si los votos de las parlamentarias les son favorables, se les allanará el camino para modificar la actual Constitución.En cualquier caso, 2013 será un año electoral, por lo que la marcha de la economía y las finanzas puede influir en los resultados de la elección legislativa. De modo que es importante que el Poder Ejecutivo haya girado en tiempo y forma al Congreso el proyecto de presupuesto para que lo examinen los legisladores.Considerado la "ley de leyes", este borrador de presupuesto parte de una estimación inicial de recursos y gastos, lo que tiene que ver de modo directo con el crecimiento anual de la economía. Este determina el margen posible de gasto público. A mayores recursos, ese margen de gasto será mayor, y, a la inversa, sería menor si aquellos son inferiores a lo previsto.En esta simple ecuación, se juega el destino de la inmensa mayoría de la población, sus ingresos y sus condiciones de vida. De ahí, entonces, la importancia de esta "ley de leyes" que comenzará a analizar y a debatir el Congreso y que deberá ser sancionada –con o sin modificaciones respecto de la propuesta original del Poder Ejecutivo– antes de fin de año.Según el texto enviado por Lorenzino, el superávit comercial de 2012 será de 12.250 millones de dólares (lo que surge de restar a los 82.300 millones de dólares de exportaciones los 70 mil millones de importaciones). Esas cifras dan algo de sustento a la especulación de que la restricción a las importaciones estaba relacionada con el objetivo de aumentar el superávit y tener un mayor margen de gasto público, que será de 24 por ciento para el año próximo.El proyecto prevé, también, que el crecimiento del producto interno bruto (PIB) será del 3,4 por ciento, inferior al 5,1 que se esperaba; que la inflación alcanzaría el 10,8 por ciento –lo cual suena ilusorio–, y que el dólar oficial llegaría a 5,10 pesos. Estas son las cifras previstas, que en los próximos meses serán analizadas por los integrantes del Congreso. La gran duda –que, por cierto, va más alla de este proyecto en particular– sigue siendo el índice actual y el desarrollo de la inflación real, que condiciona todas las variables económicas y presupuestarias del país.

