¿Racismo? ¿Qué racismo?
La derogación de una parte de una ley electoral clave saca a la luz la vigencia de un serio problema social en Estados Unidos.
La cuestión racial en Estados Unidos es noticia nuevamente porque la Corte Suprema invalidó una parte clave de la Ley de Derecho al Voto, de 1965, que protege el derecho a votar de las minorías.
Obama criticó la decisión del tribunal que "derrota décadas de prácticas bien establecidas que ayudan a asegurarse de que el voto es justo, especialmente en lugares donde la discriminación en la votación ha sido históricamente predominante".
La ley, promulgada en 1965, había sido renovada varias veces por el Congreso.
Como señala la agencia EFE, con el fallo de la Corte, adoptado por una votación de cinco a cuatro, quedó invalidada la sección cinco de la norma, que obliga a algunos estados y condados considerados de "tradición discriminatoria" a recibir permiso del gobierno antes de llevar a cabo cualquier modificación electoral.
De acuerdo con el fallo, es el Congreso el que debe ahora buscar una nueva fórmula para determinar qué estados y localidades requieren de una vigilancia especial de sus procedimientos electorales por parte de las autoridades federales.
El requerimiento del permiso del gobierno para hacer modificaciones electorales afectaba a nueve estados en forma integral y a otros seis en forma parcial, en su mayoría en el sur del país, donde la discriminación de los blancos a los negros persiste a pesar de los esfuerzos en contrario.
Tras calificar la decisión del Supremo de "revés", Obama dijo que, no obstante, "no representa el final de los esfuerzos por terminar con la discriminación en el voto" y pidió que el Congreso "apruebe una ley para garantizar que todos los estadounidenses tienen igual acceso a las urnas".
Al respecto, The Southern Poverty Law Center advirtió en un comunicado que el fallo de la Corte puede dar lugar a nuevas formas de discriminación.
Esa ONG que es referente en la lucha contra las diferentes formas de discriminación y racismo en Estados Unidos, utilizó un ejemplo concreto para demostrar la necesidad de esa legislación. Indicó que en la historia de Alabama ningún candidato negro logró ganar a un blanco en una elección estatal. Además, en ese estado, los funcionarios negros elegidos por el voto son confinados a distritos minoritarios porque la votación en ese estado está altamente polarizada por la raza.
“Esta polarización distorsiona el proceso político y le da a la mayoría la posibilidad de dominar a la minoría”, agregó el comunicado firmado por el presidente de SPLC, Richard Cohen.
“Sí, lugares como Alabama, en el sur profundo de Estados Unidos, son diferentes. Mientras el 40 por ciento de los blancos en todo el país votó por un presidente negro, sólo 15 por ciento de los votantes blancos de Alabama hizo lo mismo. Como indicó la jueza Ginsburg en su manifestación de disenso, todavía hay en Alabama algunos legisladores que hablan abiertamente de suprimir el voto de las personas negras y se refieren a ellas como ‘aborígenes’”, indicó.
En pleno siglo 21, la lucha contra el racismo continúa.

