Lo que se esconde debajo de la alfombra
Las relaciones entre la Provincia y la Municipalidad de Córdoba no son tan cordiales como parecen.
Las buenas y cordiales relaciones entre el gobernador José Manuel de la Sota y Ramón Mestre tienen, también, un trasfondo que hoy no está del todo claro. O mejor dijo, oscurece con el paso del tiempo.
La semana pasada, cuando patovicas de una empresa de seguridad privada custodiaron al intendente Meste, en la Policía y en el Ministerio de Seguridad echaron sapos y culebras. Como casi siempre suele suceden en estos casos, nadie puso nombre y apellido para formular una ristra de denuncias que ponían blanco sobre negro las diferencias entre ambas administaciones.
En la Municipalidad no se callan. Y con el estilo “fuentes que pidieron no dar su nombre”, apuntan a otra realidad: se sienten discriminados. Muy cerca de Mestre, acusan a la Provincia de no coparticipar fondos educativos que, por ley, le corresponde a la capital provincial al tener escuelas bajo su órbita.
Hubo un pedido de 100 millones de pesos en este sentido por parte de las autoridades municipales. Preocupados, desde la Gobernación “bajaron” al municipio dos ministros (el jefe de Gabinete Oscar González, y el titular de Finanzas, Ángel Mario Elettore para llegar a una solución consensuada. Se reunieron con el intendente. Habrá que ver cómo sigue este proceso.
Como se ve, hay otra vida detrás de las sonrisas del protocolo.

