En Rincón Bonito piden una solución en la Ricardo Rojas
Reclaman que se concluya una obra vial sobre esa avenida. Se producen grandes embotellamientos y se acrecentó el peligro de accidentes de tránsito en la zona.
Olvidados. En ese sentimiento coinciden los vecinos de Rincón Bonito, que, como su nombre lo indica, es un pequeño pedazo del gran barrio Villa Rivera Indarte, ubicado en el extremo noroeste de la ciudad de Córdoba. Los vecinos se quejan por un supuesto incumplimiento de una parte del convenio que firmó la empresa Grupo Casino, que construyó el centro comercial Paseo Rivera, sobre el ensanchamiento de unos metros de la avenida Ricardo Rojas, lo que hoy ocasiona serios problemas de tráfico y riesgos de accidentes.
A esto se suman los pozos de las calles y la oscuridad que genera inseguridad en todas las cuadras. "Nosotros amamos este barrio y siempre quisimos que crezca y mejore. Apoyamos el desarrollo urbanístico, pero pretendemos que los desarrollistas y la Municipalidad cumplan con lo que les corresponde", dice Silvia Aguirre una vecina.
Allá lejos. Ubicado en el extremo noroeste de la ciudad, justo donde el mapa indica el final de la capital provincial, este sector fue, por años, el lugar donde algunas familias cordobesas tenían sus casas de vacaciones.
La rapidez con que la ciudad extendió sus redes hacia afuera, hizo que pronto terminara abrazando a esta pequeña villa tranquila hasta hacerla parte de su territorio.
Para la mayoría de quienes viven en Rincón Bonito - espacio del barrio comprendido entre las calles Manuel de Falla y Las Palmeras-, la construcción del Paseo Rivera significó el avance y revalorización de la zona, el tener un lugar para hacer compras, ir al cine, tomar un café y divertirse.
Entonces, luego de haber convenido con la Municipalidad de Córdoba y la empresa constructora los puntos a cumplir luego de un estudio de impacto ambiental, pusieron sus firmas para dar el sí al mega proyecto. Este paseo de compras fue inaugurado hace casi dos años y desde entonces los vecinos reclaman el cumplimiento de uno de los puntos de aquel convenio: el ensanchamiento de 400 metros de la avenida Ricardo Rojas, entre las calles Manuel de Falla y Sebber.
Según los vecinos, son dos los problemas que acarrea esta parte incumplida del trato: el primero es el desorden de tránsito en la parte del nudo que forman las vías del ferrocarril y la avenida Ricardo Rojas, justo enfrente del shopping.
Como esta vía es en realidad la ruta provincial U 110, cada día circulan por allí cientos de camiones de gran porte que vienen desde La Calera.
Además, la cercanía de tres escuelas hace que los chicos la atraviesen varias veces por día, a lo que se suma el tráfico de autos y motos que desde la apertura del centro comercial se cuadruplicó.
Y en medio de este gran desorden, no existe un sólo cartel vial que indique de manera correcta.
"Nosotros intentamos hablar con la gente de la empresa y sólo una vez nos atendieron. Allí nos dijeron que había un problema con los títulos de los terrenos, algo que nos parece extraño porque no entendemos por qué esto sucede cuando la obra ya está terminada. Luego no volvieron a atendernos. Nos cansamos de enviar cartas y reclamos a la Municipalidad. Nadie responde por nosotros", se queja la vecina Liliana Malem.
La respuesta de Casino. Fuentes de la empresa Casino, que construyó el centro comercial Paseo Rivera Indarte deslindaron su responsabilidad por la no materialización de la obra, culpando del problema al Estado.
Los voceros de la empresa informaron a este diario que "existe voluntad de cumplir el trato y hacer la obra" y que el único impedimento es que "faltan los permisos correspondientes por parte del Estado".

