Zona euro: ¿liquidez mata solvencia?
A pesar del desplome de las tasas de interés de corto plazo (hasta dos años) de la deuda soberana de Italia y España, los costos financieros de largo plazo permanecen en niveles incómodos para la sustentabilidad fiscal. Federico Furiase.
Si bien la apertura de líneas de crédito a tres años del Banco Central Europeo (BCE) a los bancos es una herramienta que ha minimizado el riesgo sistémico de la zona euro, hasta ahora, no ha alcanzado para reactivar las fuentes de crecimiento y desterrar la incertidumbre en torno a la solvencia de las economías fiscalmente comprometidas.
Bajo este contexto, a pesar del desplome de las tasas de interés de corto plazo (hasta dos años) de la deuda soberana de Italia y España, los costos financieros de largo plazo permanecen en niveles incómodos para la sustentabilidad fiscal.
Asimismo, los bancos europeos siguen teniendo problemas para aumentar la base de capital vía la colocación de acciones en los mercados voluntarios. En un caso extremo, el banco italiano Unicredit ofreció acciones con un descuento del 43 por ciento para atraer el radar de los inversores.
Otra fuente de incertidumbre proviene de la eterna crisis griega. Economía que se está quedando sin tiempo para cerrar el acuerdo “voluntario” con los bancos privados que permita reconocer una quita del 50 por ciento de la deuda. Condición necesaria para destrabar el próximo tramo del préstamo de la troika (Comisión Europea, BCE y Fondo Monetario Internacional -FMI) para hacer frente a los 14.500 millones de euros que vencen a mediados de marzo. Encima los datos de la economía real no ayudan. Y, en sintonía con una zona euro donde la espada de Damocles de Alemania sigue imponiendo la regla del ajuste nominal (vía precios y salarios) en economías donde el estancamiento del ciclo demanda lo contrario, los últimos indicadores de actividad empiezan a anticipar una ligera recesión en el último trimestre de 2011.
Después de todo, no hay que olvidarse que las autoridades de Estados Unidos fueron mucho más allá de la frontera de la liquidez de la Reserva Federal para estabilizar los mercados y encauzar una recuperación moderada, después del error de dejar caer al banco Lehman Brothers, en septiembre de 2008. A saber: el paquete de estímulo fiscal, el plan Tarp de capitalización de los bancos y la compra de títulos hipotecarios y bonos del Tesoro a través de los programas QE y QE2.Por ahora, la política de la zona euro parece haber leído sólo el primer capítulo del manual de contención de crisis de Estados Unidos.
Recién ahora, empezaría a discutir una agenda de crecimiento y empleo en un año de elecciones presidenciales en Francia. Y las compras de deuda soberana del Banco Central Europeo alcanzan sólo el 22 por ciento de las adquisiciones de la Reserva Federal.
Mientras tanto, las economías de la zona del euro no levantan vuelo y la percepción de solvencia sigue siendo fuente de incertidumbre, en un mercado donde las sucesivas rebajas de las calificadoras de riesgo (que ahora alcanzaría a Francia) agudizan la tensión financiera.
Veremos si el manual de procedimiento anticrisis de la Reserva Federal instala finalmente jurisprudencia en el mundo de la política europea.
*Analista de Estudio Bein & Asociados

