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Por qué el país resiste un 25% de inflación

Para quien tiene trabajo, lo demás es secundario. Laura González.

31 de diciembre de 2012 a las 12:01 a. m.
Por qué el país resiste un 25% de inflación

¿Cómo es posible que un país cierre otro ciclo con una inflación del 25 por ciento? ¿Cómo es posible que eso suceda por quinto año consecutivo? ¿Cómo es que está ahí, en un nivel que es alto pero no se desboca, que asusta pero que se tolera?

La primera explicación viene de la mano del empleo.

Desde el primer trimestre de 2003 hasta 2012 se crearon 3,4 millones de empleos, de los cuales el 92 por ciento fue en blanco. Esto permitió disminuir el desempleo del 20,4 al 7,3 por ciento.

Para quien tiene trabajo, lo demás es secundario. El daño que causa la inflación –subsidios insostenibles, déficit fiscal, cero ahorro, nula inversión, oportunidad perdida– pasa a ser invisible para la mayoría. La tenencia del trabajo es vertebral para el ciudadano común, sobre todo si ese trabajo está registrado, lo que supone mayor estabilidad, vacaciones, aguinaldo y obra social.

La creación en masa de trabajos en blanco ha aumentado el poder de negociación colectiva de los sindicatos. La consecuencia de eso es que, aun en un contexto de alta y persistente inflación, los salarios formales le ganaron a los precios. Eso ha sucedido incluso en años recesivos, como 2008-2009, y ha pasado en 2012. Por poco, pero arriba al fin. Mantener esa ecuación ha obligado a los gremios a exacerbar casi hasta el límite las medidas de fuerza.

Por lo tanto, lo que hay que mirar para 2013 –más en un año electoral– es el comportamiento del mercado del trabajo. Hay signos de debilidad que atender: en las empresas se estancó la creación de puestos de trabajo, no hay contratos de reemplazo para el verano, se achicaron o se quitaron las horas extra. Hay sectores que han despedido personal, aunque no pueda hablarse todavía de una reacción masiva. Si esto se acentúa, el sindicato deberá pelear por los puestos de trabajo antes que por aumentos. Y probablemente entonces la inflación sí comience a preocupar en serio.