Temas del día:

Molinos de viento

Aún es una incógnita cuánto impactarán en la economía las últimas batallas que desataron Cristina y Néstor Kirchner contra las empresas. Juan Turello.

29 de agosto de 2010 a las 12:01 a. m.
Molinos de viento

¿A ustedes no les interesa sólo hablar de la economía?", desafió el espadachín jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, a los empresarios en la reunión del Consejo de las Américas, convocada para hablar, por contrapartida, de las oportunidades que tiene la Argentina para venderle al mundo.

Fue una forma de retarlos por el faltazo al acto encabezado por Cristina Fernández, en el que se presentó el informe "Papel Prensa - La Verdad".

El discurso, plagado de contradicciones, fue la frutilla de una suma de desaciertos del kirchnerismo en los últimos 10 días. El menú se había iniciado con la caducidad de la licencia para Fibertel y siguió con el bloqueo a las plantas del grupo Techint, alentado por la flamante cabeza del peronismo bonaerense, Hugo Moyano.

Los empresarios entrevieron que nada bueno sobreviene cuando el Estado gasta energías en atacarlos, antes que en alentar la producción y la conquista de mercados, más allá de conferencias en recoletos salones.

Buena estrella. La reacción negativa se produjo en momentos en que la buena estrella parecía haber vuelto para el matrimonio del poder.

La imagen de Cristina y Néstor comenzaba a recuperarse en las encuestas -36 y 32 por ciento positiva, respectivamente-, según datos de la consultora independiente Poliarquía al 14 de agosto último. En ambos casos, la negativa es aún más alta.

Las expectativas económicas habían alcanzado en julio el nivel más alto del último año al crecer 20,6 por ciento y 0,5 por ciento con respecto a junio, de acuerdo con el índice TNS-Gallup y Universidad Católica Argentina.

La actividad económica, la producción industrial y la inversión interna bruta fija siguieron mejorando en julio, según los datos de la respetada consultora Orlando Ferreres.

Al mismo tiempo, el ministro de Economía, Amado Boudou, había elevado a 7,3 por ciento la proyección de recuperación para este año. El economista cordobés Gastón Utrera cree que la expansión tiene un piso de 7,7 por ciento y un techo de 9,7 por ciento para este año. Su par Guillermo Acosta (Bolsa de Comercio) afirma que el gran motor es el consumo privado, que explica 48,4 por ciento de la demanda agregada.

¿Por qué? Algunos operadores del kirchnerismo, no se explican por qué en un contexto favorable el matrimonio decidió patear el tablero, arremeter contra dos poderosos grupos económicos, entronizar a Moyano y volver a discursos que destilan resentimiento y falsos planteos.

Los que los conocen afirman que Cristina y Néstor se convencieron de que no van a revertir su mala imagen en la clase media y en el campo, por lo que apuestan a captar adhesiones en la centro-izquierda.

¿Cuánto daño provoca la irrupción de ese discurso? "Genera incertidumbre y vuelve a despertar dudas en las empresas si es conveniente invertir en alguna actividad", evaluó ante La Voz del Interior un dirigente industrial de primer nivel que si bien habla con funcionarios kirchneristas, no se sienta en la primera fila de los aplaudidores de Olivos.

Córdoba es una de las provincias más críticas del kirchnerismo, según distintas encuestas. De hecho, el crecimiento de la imagen de Luis Juez en el interior -certificada hasta por los intendentes radicales de la ruta 17- tiene que ver con un discurso más anti K. Oscar Aguad proclama que es el que más crece en las encuestas. José Manuel de la Sota está tercero, aunque aún no largó, pero ya fue en dos ocasiones a Olivos para conversar con Kirchner, según empresarios que conocen sus pasos.

Siempre está. Las principales preocupaciones de la sociedad siguen siendo la inseguridad y la inflación. Las consultoras coinciden en que la suba de precios promedio del año estará entre 23 y 27 por ciento. Las tarifas y un dólar planchados ayudan a que no se dispare.

El Banco Central acaba de aprobar un relajamiento en las metas monetarias en 20 mil millones de pesos. Es el monto de las supuestas "ganancias" que transferirá al Tesoro nacional. Si esa cantidad no es esterilizada, actuará como un combustible para la inflación.

La pelea entre precios y salarios es como si los trabajadores quisieran arremeter contra molinos de viento, al estilo de Cristina y Néstor cuando deciden enfrentar a los sectores económicos que están creciendo.