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La importancia del capital social para las naciones

El crecimiento no sólo depende del capital físico y humano. Mariana de Santis.

29 de abril de 2012 a las 12:02 a. m.
Mariana de Santis - Instituto de Economía y Finanzas (UNC)
La importancia del capital social para las naciones

Uno de los tópicos más discutidos recientemente en la literatura económica es la tendencia y evolución del capital social de las naciones. Se define como el conjunto de redes, normas sociales y confianza que permiten la acción colectiva y determinan la cooperación y cohesión entre grupos en pos del bien común. Junto con el capital físico y con el capital humano, el capital social contribuye a la producción de bienes y servicios de una economía y a la satisfacción de las necesidades de sus integrantes, aportando cooperación mutua. El capital social es intangible y difícil de medir. Según la información disponible y los objetivos planteados, los especialistas distinguen diferentes dimensiones para los estudios empíricos. Una es la participación voluntaria en entidades de bien público, lo cual permite relaciones en ámbitos distintos a los mercados y generan un desarrollo de la confianza mutua. Otras son la confianza a nivel horizontal (vecinos, familiares o compañeros de trabajo o estudio) y vertical (instituciones que rigen la vida social como los sistemas político, judicial y educativo, policía o fuerzas armadas, entre otros). Estas reflejan el sistema de valores y creencias que hacen al comportamiento social coherente por parte de los ciudadanos. Relevancia. El capital social impacta en el crecimiento económico, que no sólo depende de los recursos naturales y del capital humano y físico de una economía, sino también de la calidad de sus instituciones y su tejido social. La evidencia empírica prueba que los efectos del capital social también determinan la salud y bienestar de los habitantes. Numerosos estudios demuestran una asociación positiva entre bienes relacionales y la salud, felicidad y satisfacción por la vida. Una sociedad basada en la confianza y en relaciones amplias y sólidas impacta favorablemente en situaciones adversas, permitiendo la superación de crisis y desastres con mayor rapidez y facilitando el ingreso de desocupados al mercado laboral. El adecuado uso de los recursos sociales e institucionales, sumado a la confianza entre los agentes económicos, potencia y promueve la asociación entre empresas, facilita el acceso al financiamiento y permite la difusión de información y tecnología. Incluso, algunos economistas proponen que se considere la dotación de capital social en los modelos de crecimiento.No obstante, éste también puede arrojar beneficios negativos si las redes de apoyo son sólidas únicamente en determinados sectores sociales y los bienes relacionales son utilizados solamente por quienes están dentro de ellas, excluyendo al resto. El Estado. La importancia de este tema en la vida de las personas impone su inclusión en las políticas públicas. El Estado debe velar por el cumplimiento de las normas legales que fortalecen la cohesión social y la confianza mutua, promoviendo la asociación de actividades entre agentes económicos que resulte en menores costos para la sociedad. A su vez, debe fortalecer la inversión en educación pública que busca la incorporación de capital humano y el fortalecimiento del stock de capital social al transmitir valores de confianza y solidaridad.