Temas del día:

Argentina profundiza el modelo en un contexto de gran incertidumbre

Es hora de discutir y consensuar los roles que debe asumir cada sector para generar un ambiente de seguridad y confianza que permita aumentar la inversión. José Simonella.

12 de septiembre de 2010 a las 12:02 a. m.
José Simonella*
Argentina profundiza el modelo en un contexto de gran incertidumbre

La indefinición sobre el rumbo que finalmente tomará la economía internacional nos debe preocupar a todos, incluso a los que hasta no hace mucho tiempo sostenían viable el desacople. La reciente crisis internacional demostró que los países pueden decidir cómo interactuar con el mundo, pero no pueden desconocer que lo que les pase a las principales economías los afectará. Cobra entonces relevancia el último informe de la Reserva Federal de Estados Unidos en el que se observan señales generalizadas de desaceleración del crecimiento económico, a lo que se debe sumar la situación de la Unión Europea, complicada por la heterogeneidad de las economías que la componen y la situación de su sistema financiero. Si bien es cierto que la Argentina presenta indicadores que muestran recuperación y que no se esperan sobresaltos en el corto plazo, el desafío es reflexionar sobre el futuro. Empezando por cómo desactivar las consecuencias de un reordenamiento de precios relativos, cuya distorsión se va extendiendo a más productos y servicios, hasta llegar a discutir y consensuar cuáles son los roles que debe asumir cada sector para generar un ambiente de seguridad y confianza que permita aumentar la inversión en bienes de capital e infraestructura, de modo tal de permitir un crecimiento sustentable que posibilite una redistribución del ingreso genuina y perdurable. Lejos de esto la CGT anuncia un proyecto para distribuir utilidades de las empresas entre los trabajadores, los gremios bloquean plantas industriales, las autoridades del Banco Central preparan una modificación del artículo 3º de su Carta Orgánica que permita el uso de reservas sin riesgos legales, la oposición plantea modificaciones legislativas que impactan en los ingresos y gastos del sector público, el Gobierno proyecta el pago de deuda con usos de reservas, el ministro de Economía sostiene que si algún precio sube es por culpa de algún empresario o comerciante, la evasión y el trabajo informal continúan en valores tan altos como indeseables y así podríamos seguir enunciando acciones de los diferentes sectores que demuestran una falta de voluntad por comprometerse y trabajar en la búsqueda de consensos mínimos sobre un proyecto de país que incluya a todos y que aspire a mejorar el desarrollo con mayor inserción internacional. De eso no se habla. Pero a un año de las elecciones el Gobierno decide profundizar el modelo, alentando el consumo, manteniendo el tipo de cambio y dejando en claro que no está dispuesto a enfrentar la inflación (enemiga de la redistribución del ingreso que pregona) ya que ello implicaría menor consumo y pondría en peligro el nivel de empleo y de actividad. Con el consumo incentivado frente a una industria que produce al límite de su capacidad instalada, importaciones restringidas o cerradas y expectativas basadas en la memoria y en datos objetivos, la inflación se retroalimenta e imposibilita su contención por medio del anunciado control de precios. La gran liquidez producida por el gasto y el aumento de las reservas que resulta de mantener el tipo de cambio se trasunta en tasas de interés reales negativas, que por ahora son suficientes para mantener e incrementar los depósitos, debido a que muchos ahorristas analizan los rendimientos en términos de dólares, pero no alcanzan para desalentar la inflación ni logran incentivar a las empresas a que inviertan al existir incertidumbre y alta propensión al cambio de las reglas de juego. Nada indica que hasta las elecciones el panorama cambie sustancialmente, salvo que las condiciones internacionales lo hicieran significativamente, pero resultará una ventaja competitiva comenzar a imaginar cómo adaptarse al escenario postelectoral de 2011.

*Presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas