El socio bobo se hace el vivo
A la hora de liquidar el Impuesto a las Ganancias, los empresarios sufren cada año la fuerte alícuota de un gravamen que se lleva uno de cada tres pesos que generó su capacidad para organizar los recursos de su compañía en un contexto determinado de mercado. Roxana Acotto.
A la hora de liquidar el Impuesto a las Ganancias, los empresarios sufren cada año la fuerte alícuota de un gravamen que se lleva uno de cada tres pesos que generó su capacidad para organizar los recursos de su compañía en un contexto determinado de mercado. "El socio bobo pasa a cobrar", chancean los contadores cuando afinan el lápiz de este impuesto que -además- marcará el nivel de "anticipos" que esa empresa deberá pagar por presuntas futuras ganancias. Como siempre, la consigna es: pague ahora, reclame después.La presión impositiva en Argentina -se ha dicho hasta el cansancio- está ya en torno al 30 por ciento, niveles similares a los de países "centrales" como Estados Unidos; pero esa estadística esconde una gran mentira: en el sector formal de la economía (los que están en blanco) el Estado ya se lleva más del 40 por ciento del total generado. El viejo vicio de cazar dentro del zoológico. Y ahora el Gobierno -en ejercicio circunstancial del Estado- va por más: la designación de directores en las empresas donde las AFJP tenían inversiones (ahora activos de la Anses) es un paso más en el "operativo codazo" con el que el kirchnerismo pretende alinear las fuerzas económicas según su plan político, aunque esta torcedura de cauces signifique en el futuro desmadres inimaginables."El Estado no será el socio bobo de las empresas en las que tiene acciones", dijo con su desbordada incontinencia verbal el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Lejos de ser bobo, el kirchnerismo ha dado muestras de ser muy vivo en el manejo de sus intereses (y no pensamos solamente en las tierras compradas a precio vil en el Calafate). Poner directores en Banco Macro, Galicia… (seguí la lista) es una clara muestra de "apriete": aunque sean minoritarios, ¿qué directorio podría desoír las "sugerencias" del mismísimo Estado para lanzar tal o cual línea de crédito, apoyar determinada iniciativa y -en líneas generales- contribuir con los deseos del Gobierno?Cuando tomaron dinero de las AFJP, estas empresas ahora "intervenidas" lo hicieron en condiciones que -tras la estatización de los fondos de pensiones- el Gobierno ahora cambió sin darles chance de -por ejemplo- recomprar esa participación."Nunca menos" es el eslogan que mejor define la filosofía de un gobierno que siempre "va por más", aunque nunca se sepa claramente hacia dónde. Los empresarios, en tanto, siguen ganando dinero y resignándose a este estado de cosas. El bobo se hace el vivo y los vivos miran para otro lado…

