Acelerados, y a fondo
Las dos últimas semanas de 2010 mostraron comercios abarrotados. No sólo en busca de precios sino también atenta a los carteles de descuento o promociones.
Como nunca, las dos últimas semanas de 2010 mostraron comercios abarrotados, con gente mirando las vidrieras, no sólo en busca de precios sino también atenta a los carteles de descuento o promociones. Si a las postales del centro, los shoppings y los corredores comerciales de estos días se les sacan los adornos navideños, bien podrían asimilarse a lo que sucedió durante el resto del año y a lo que se espera para el recién comenzado 2011. El año se resume así: el auto nuevo, el LCD para ver el Mundial en 50 cuotas sin interés, la liquidación de ropa de temporada, una heladera nueva, 20 por ciento de descuento, la netbook para los chicos, los martes de shopping, los miércoles de súper, los domingos para cargar nafta, el aire acondicionado en otras 24 cuotas sin interés y el happy hour de las fiestas. Vamos a los números: según los datos oficiales, la facturación acumulada hasta noviembre de los centros de compra aumentó 38,2 por ciento. Es un número más que interesante, aun si se le descuenta el efecto inflacionario.Del otro lado del mostrador están comerciantes, industrias, constructoras, exportadores, firmas agropecuarias y prestadores de servicios cuya actividad también aumentó.De hecho, el cierre de 2010 marcaría un crecimiento de entre ocho y nueve por ciento, según la proyección que se mire. El "viento de cola" mundial, que beneficia a todos los países en desarrollo, con dólar bajo, commodities altos e ingreso de capitales hacia los emergentes, es el gran motor que impulsa la rueda de la economía argentina. En lo local, a diferencia de lo que están haciendo otros gobiernos de la región, la política fiscal exacerba (y la política monetaria convalida) la recuperación.Esto aviva el fuego de la inflación. Las escasas opciones de ahorro y la mayor cantidad de billetes en los bolsillos (suba salarial, de jubilaciones y de subsidios mediante) plasman el actual festival de consumo y vuelven a retroalimentar la inflación. Argentina tiene el ritmo de suba de precios más alto del mundo desarrollado y emergente, sólo superado por Venezuela, que reconoce más del 30 por ciento.Los deberes quedarán para la próxima gestión. Moderar la inflación, aumentar la inversión, mejorar la situación social que no acompañó el fuerte crecimiento.Como el que recién comienza es un año electoral, todo indica que el pie del acelerador no se va a levantar. Con esto, lo bueno y lo malo que vivimos en 2010 prometen continuar en 2011.

