Crisis. Una de las principales lácteas del país está paralizada: con cheques rechazados por $ 13.600 millones

Lácteos Verónica dejó de pagar los salarios a mediados de diciembre y en consecuencia los empleados empezaron con marchas y asambleas en las fábricas.

25 de febrero de 2026 a las 12:33 p. m.
Una de las principales lácteas del país está paralizada: con cheques rechazados por $ 13.600 millones
EN CRISIS. La empresa Láctea Verónica se encuentra en paralisis desde mediados de diciembre con deudas a 700 trabajadores. (Imágen: Sitio oficial Láctea Verónica)

La empresa Lácteos Verónica se encuentra totalmente paralizada en sus tres plantas. Desde diciembre que deben el pago a 700 trabajadores y posee deudas con sus proveedores de leche, acumulando cheques rechazados por más de $ 13.600 millones. Los trabajadores buscan respuesta mediante marchas y asambleas en las fábricas.

La empresa cuenta con tres instalaciones industriales, todas en Santa Fe, las plantas dejaron de funcionar cuando se terminó el contrato de trabajo con fasón. Desde ese momento no ingresó más leche al sistema de producción, dejando de generar ingresos y formando una “bola” de deudas.

Según registros del Banco Central se rechazaron 3.896 cheques que no presentaban fondos, los cuales representan casi $ 13.626 millones. A esto hay que sumarle la deuda que mantienen con el sector tambero estimada en U$S 60 millones.

Por lo que se ve desde afuera la única solución que le queda a la empresa para salir del pozo es la venta de un porcentaje de la industria o la asistencia de algún grupo inversor, por el momento no hay ninguna de las dos opciones encaminadas.

Los dueños (familia Espiñeira) y la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea (Atilra) trabajan en conjunto para poder destrabar la situación presentando todos los documentos necesarios a la Secretaria de Trabajo.

Los trabajadores

En una charla con Clarín, Ricardo Villarroel, trabajador de la empresa con más de 35 años de antigüedad, comentó que: No tenemos más producción y naturalmente no cobramos: el último depósito lo hicieron el 29 de enero, que fueron $ 70.000 y estos últimos días entregaron en total más o menos $ 57.000. Prácticamente nos dejaron, estamos abandonados. Los dueños no toman una decisión, no producen, no venden, no hacen nada, entonces la situación es compleja”.

El empleado confesó que ante esta realidad es muy difícil seguir: “no podemos afrontar nuestras obligaciones, nuestras cuentas y naturalmente la cosa día a día se aprieta más porque no hay ya ni para la comida. El gremio está por su parte haciendo los trámites como corresponde legalmente, pero esos tiempos no son los mismos que los del estómago”, concluye.