Granos. A medida que avanza la cosecha, crece la producción en Córdoba que superaría los 41 millones de toneladas
El relevamiento realizado por la Bolsa de Cereales de Córdoba muestra un escenario productivo positivo en la mayoría de los granos para lo que resta de la cosecha.
El informe agronómico, realizado por la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), contempla el relevamiento del seis al 12 de abril. En comparación con el mes de marzo, la estimación de producción para el total de los granos aumento a 1.405.300 millones. Este aumento se debe, en parte, a los buenos números que presentan la soja y el maíz.
Con este aumento de estimaciones, la producción paso de 33.936.100 millones de toneladas a 35.341.400 millones de toneladas (sin contar el trigo). Mostrando una mejora significativa que se viene consolidando mes a mes.
Si le sumamos los 6,1 millones de toneladas de trigo, Córdoba tendría una cosecha agrícola de 41,4 millones de toneladas de granos.

Para la soja y el maíz, está previsto que, tanto sus rendimientos como su producción final, superen los promedios históricos. Por el momento, la soja lleva un porcentaje de cosecha del 7%, mientras que el maíz, es el grano más adelantado con el 28% ya cosechado.
Por el contrario, el panorama es más ajustado para el maní y el sorgo: aunque sus rendimientos no se alejan demasiado de lo habitual, las producciones esperadas para ambos cultivos se perfilan como las más bajas desde la campaña 2022/23, ciclo que estuvo marcado por una severa sequía.
La fenología de todos los cultivos está cercana a la madurez, habiendo superado los períodos críticos que se habían presentado en febrero y marzo.

Estos aumentos de las estimaciones se deben a las lluvias que dijeron presente en las últimas semanas. Sin embargo, en algunas zonas de la provincia, hubo exceso de humedad, llegando a comprometer el avance de la soja. Incluyendo también, la baja de la calidad y el rinde del grano.
Panorama sanitario
En cuanto al estado sanitario, la soja presenta principalmente enfermedades de fin de ciclo y una presencia irregular de chinches, sin otras amenazas relevantes debido a lo avanzado de su maduración.
El maíz, en cambio, registra niveles moderados a altos de mancha blanca (Phaeosphaeria maydis y Pantoea ananatis) que se encontraba entre niveles moderados y altos, además de una preocupación marcada por la alta población de chicharrita (Dalbulus maidis) en los lotes.
Para el maní, el informe destaca una incidencia media de viruela tardía (Nothopassalora personata) y esclerotinia (Sclerotinia minor y S. sclerotiorum).
Por último, el sorgo estuvo condicionado durante todo el ciclo por el pulgón amarillo (Melanaphis Sacchari), aunque no presenta plagas críticas en este momento.
En resumen, la campaña cierra con realidades mixtas: mientras se esperan cosechas récord de soja y maíz, el maní y el sorgo proyectan sus volúmenes más bajos en tres años.
El resultado final quedará supeditado a que el clima se mantenga estable para asegurar los rendimientos y completar la recolección. A su vez, que estás lluvias no afecten del todo a la logística de la cosecha.



