¿Y si los precios no bajan?
–Siendo mal pensados, compañero don Productivo, hasta uno podría suponer que para evitar el bochorno de tener que importar trigo, al Gobierno le convendría que no bajen demasiado los precios de la harina y del pan, como mencionan los supuestos "acuerdos" entre molineros, exportadores, panaderos y supermercadistas. Uno podría suponer que, si no bajan los precios, caerían el consumo y, por ende, la molienda y la demanda de trigo. –Vea, mi nunca bien ponderado camarada don Tecnológico, la hipótesis que usted baraja ya la hicieron otros. En un pormenorizado informe, bajo el sugestivo título "Stocks críticos para abastecer al consumo interno", el movimiento Crea se pregunta, justamente, si una suba de precios puede provocar una disminución del consumo.–¿Y a qué conclusión llegan?–Que las leyes de oferta y demanda así lo indican, pero hay que tener en cuenta que la demanda de alimentos es muy inelástica y sólo se puede esperar un efecto moderado de racionamiento en un producto como el pan. –¿Entonces...?–Según el informe, si se quisiera aportar al balance desde la oferta, la fuente disponible más cercana sería Uruguay, aunque el aporte sería acotado porque los agricultores también finalizaron la campaña con mermas de rendimiento y problemas de calidad. Para mayores volúmenes y calidades, entonces, habría que pensar en las fuentes del hemisferio Norte, como Estados Unidos o los países del mar Negro, que están comenzando la cosecha en estos días con volúmenes importantes que ingresan al mercado internacional. –Pero el amigo Moreno ya ha dicho que ni ebrio autorizará la importación...–Según los Crea, estamos en la encrucijada de la importación o de la panificación de trigo no apto para el consumo humano por contaminación con Fusarium. Si se cumple todo lo acordado por el Gobierno con molineros y exportadores, todavía la sangre no va a llegar al río y habría trigo para llegar al empalme de la nueva cosecha. Según el informe de los Crea, preparado por Globaltecnos SA, es muy poco probable que haya en el mercado una cantidad suficiente de trigo de alta calidad para mezclar con el que se encuentra fuera de estándar.

