Una guerra mundial por el valor de la leche
El aumento en el precio internacional de la leche genera diferencias entre los analistas. Damián Moráis.
Lo que nadie preveía sucedió: la leche alcanzó sus máximos valores históricos y en todo el mundo se está en alerta por esta situación. En Europa occidental, la leche entera en polvo (LEP) y la leche descremada en polvo (LDP) se encuentran en el centro de atención como consecuencia del bajo stock y la apreciación del euro frente al dólar. Si bien la oferta se comenzó a recuperar en enero en países clave como Alemania y Francia, todavía no han sido suficientes para equiparar a la fuerte demanda, principalmente desde Rusia y China.Los expertos creían que lo de 2008 no volvería a repetirse; ese año la leche alcanzó su máximo valor en la historia. Este 2011 ha logrado igualar esos precios. Según el Usda (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos), la leche en polvo aumentó un 11,4 por ciento en los últimos 15 días y cerró en 4.625 dólares por tonelada. En comparación con el mismo período del año pasado, la apreciación fue de 36 por ciento.En Oceanía, la suba continua de precios es la constante, lo que se ha podido confirmar en la última subasta de la multinacional Fonterra, que registró un incremento de seis por ciento, en relación con el remate anterior; en ese mercado, la suba anual de los productos lácteos suma 38 por ciento.Este aumento de precios tan agudo ha desatado sospechas: mientras los expertos hablan de los problemas climáticos que afectaron a Australia (inundaciones) y Nueva Zelanda (sequía) y un estado de ánimo que se relaciona con problemas de producción, otros acusan a Estados Unidos de propiciar un aumento de las commodities. Esto llevó al presidente de la Reserva Federal (Fed, el banco central de los Estados Unidos), Ben Bernanke, a desmentir estas acusaciones. Según Bernanke, algunos países emergentes están creciendo "más rápido que su capacidad real y precisan pensar sus propias decisiones, independientemente de los Estados Unidos sobre qué política adoptar". Para añadir: "Creo que es injusto atribuir el exceso de demanda en los mercados emergentes a la política monetaria de los Estados Unidos. El acontecimiento más importante es que el mundo está creciendo más rápido, particularmente en los mercados emergentes". Repercusiones locales. En medio de una discusión entre productores e industriales por el precio de la leche en tranquera, los valores internacionales pueden ayudar a distorsionar un mercado endeble como el nuestro. Las pequeñas industrias no pueden pagar los precios que se están manejando y están trabajando al límite de sus costos; el mercado interno está planchado y las ventas al exterior no tienen una influencia suficiente como para sostener precios tan altos, más teniendo en cuenta que hay un 20 por ciento más de leche que el año pasado en esta época.El precio al tambero pasó de 1,05 peso en enero de 2010 a 1, 40 en enero de este año; algunos tamberos reclaman 1,70 peso, amparándose en que en el invierno se llegó a pagar 1,55. El incremento interanual es del 40 por ciento, superior a todas las estimaciones inflacionarias del año pasado.A estar atentos, porque esta escalada de precios suele ser beneficiosa para los más fuertes del mercado; los pequeños son los más vulnerables y hoy están en riesgo ante estos valores.

