Un ajuste previsible, pero no se sabe si duradero
El informe Baseline del Usda tuvo un impacto negativo, especialmente sobre los precios del maíz. Leandro Gorrin.
Los mercados agrícolas se mostraron muy volátiles en las últimas jornadas y sufrieron una marcada corrección tanto en Chicago como en el ámbito local. En la plaza de referencia, las cotizaciones fueron víctimas de una profunda liquidación por parte de los fondos de inversión, a lo cual habría que sumar la incidencia desfavorable de un contexto macro en el cual prevaleció la revalorización del dólar. A principios de esta semana, el Departamento de Agricultura norteamericano publicó su informe anual conocido como Baseline, en el cual estima la evolución que seguirían las principales variables económicas y de oferta y demanda durante los próximos años. Éste resultó tener un impacto negativo sobre los precios, principalmente del maíz, al proyectar un aumento en la superficie de siembra a partir de la próxima campaña. El área destinada al forrajero se estimó que crecería este año en más de un millón de hectáreas, mientras los ajustes, aunque positivos, serían leves para los casos de la soja y del trigo. Igualmente, esto debería ser tomado con pinzas ya que se trata de datos muy preliminares, de los cuales se tendrá más certeza en pocos días más, cuando el mismo organismo presente los resultados de su Outlook Forum, en el cual los principales analistas del mercado harán sus proyecciones para el ciclo que está por comenzar.El reporte del Usda pronosticó, además, que los precios de granos y oleaginosas descenderían en el corto plazo, a medida que la oferta responda a los incentivos que otorgan los valores actuales.Sin embargo, en el largo plazo, se espera que la demanda internacional y la industria de los biocombustibles les den suficiente apoyo para mantenerlos en niveles históricamente altos.Las citadas pautas les dieron un motivo a los especuladores para justificar su pánico e, inmediatamente, redujeron su exposición en los mercados granarios. Entran las máquinas. Esto hizo que el cimbronazo sufrido por las cotizaciones fuera aún mayor, dejando en evidencia algunas señales de debilidad técnica que podrían acrecentar las pérdidas en el futuro más próximo, más aún si se cuenta la proximidad de la cosecha sudamericana. El ingreso de las máquinas a los primeros lotes en nuestro país comienza a generar presión sobre los valores en el caso de los mercados internos. El clima favorable que se registró a lo largo del último mes en estas latitudes provocó un incremento en las ventas de los agricultores y acrecentó dicha influencia. El empalme de precios entre ambas campañas podría darse en cualquier momento, aunque las necesidades de los compradores y algunos conflictos gremiales que dificultaron la comercialización del disponible han logrado dilatarla.
*Analista de mercado de Fyo.com [email protected]

