Transgénicos, un poroto
El inglés Mark Lynas hizo autocrítica por su oposición a los transgénicos.
–Tomemos nota, compañero don Productivo, y si a alguien más le interesa la cuestión podemos invitarlo a que haga lo mismo. Mark Lynas, un conocido activista inglés que a mediados de los ´90 organizó los movimientos en contra de los alimentos transgénicos, admitió que hoy no sólo rechaza sus propios argumentos, sino que apoya y pide mayor difusión a esta tecnología. –Si usted lo dice, camarada don Tecnológico, yo preparo los consabidos amargos y me cuenta de dónde viene la especie.–Vea, el dato corrió como reguero entre la gente experta y no tanto, en las redes sociales y en distintos ambientes después que el amigo Héctor Huergo lo reflejara en las páginas de Clarín Rural el sábado pasado.–Muy bien, pero me interesa ir al grano con el compañero Lynas.–Según relata Huergo, el hombre se presentó en la conferencia Oxford Farming con un contundente mea culpa : "Lamento –dijo allí– haber iniciado el movimiento antitransgénico a mediados de los ´90 ya que con ello ayudé a demonizar una importante opción tecnológica que puede utilizarse en beneficio del medio ambiente". El activista confesó que hasta 2008 no había realizado ningún tipo de investigación académica ni tampoco revisado documentación sobre biotecnología. Sólo tenía lo que describió como un "entendimiento personal muy limitado" respecto del tema, para asegurar seguidamente que sus creencias acabaron siendo sólo mitos urbanos.–La verdad, me gustaría que algunos compañeros locales, que se oponen a la radicación en Córdoba de empresas vinculadas con la biotecnología se contacten urgente con Lynas, aunque más no sea por correo electrónico, para consultarlo sobre su cambio de enfoque.–Hagamos, de paso, también alguna autocrítica entre colegas, porque no estamos exentos de prejuicios e ignorancias vernáculas. –El inglés citó cuatro principales equivocaciones: suponer que los transgénicos aumentarían el uso agroquímicos; que sólo beneficiaban a las grandes empresas; que nadie quería transgénicos y que estos eran peligrosos. Si alguien querría saber algo más de lo que ahora dice Lynas sólo puede hacer clic en los buscadores de Internet.

