Similitudes y diferencias
En las últimas semanas, los fondos de inversión alcanzaron en Chicago un volumen de participación similar al de hace dos años. Leandro Gorrin.
Los fondos de inversión, que normalmente operan como meros especuladores en Chicago (CBOT), alcanzaron en las últimas semanas un volumen de participación en los mercados agrícolas similar al que evidenciaron hace poco más de dos años, cuando las cotizaciones de estas commodities treparon a sus máximos históricos. Los fondos índices, que utilizan los futuros y opciones para cubrir su posición comercial ante las variaciones de precios, ya superaron incluso el nivel operado en aquel entonces luego de haberse retirado masivamente durante la crisis económica desatada hacia finales de 2008. A pesar de dicha situación, vemos que los valores de los productos agrarios en el CBOT están alrededor de un 35 por ciento debajo de los niveles alcanzados en aquel momento. Para entender tal desacople entre el volumen de liquidez que aportan los fondos a estos mercados y su incidencia en los precios, hay que tener en cuenta además la situación del contexto macroeconómico en el cual se desarrollan estas variables y el impacto de los factores fundamentales, especialmente en los casos de la soja, el maíz y el trigo.Está claro que en el primero de estos aspectos, el escenario es muy diferente al de hace unos años. Hoy la economía todavía está intentando recuperarse de la peor crisis que ha vivido el mundo desde la década de 1930, hecho que contrasta con el auge que experimentaba a mediados de 2008. Más producción. En cuanto a los balances de oferta y demanda de los principales mercados primarios, cabe destacar el paulatino incremento que se ha dado en la producción internacional, sobre todo en el caso de la soja. A esto hay que sumar el hecho de que las compras se vienen recuperando a la par de las variables económicas, luego de la inevitable restricción que llevaron adelante algunos países como respuesta inmediata a la debacle del sistema financiero global. Sin lugar a dudas, el contexto es más holgado en la actualidad que hace dos años, a pesar de la tracción que vienen ejerciendo algunos países con capitalismos emergentes, como China o la India, cuyas tasas de crecimiento les han permitido mantener estables sus niveles de demanda de importación de granos.El entorno recién descripto es quizá la clave para entender por qué la incesante afluencia de fondos que se está dando en la actualidad no ha replicado el mismo efecto en los precios que se dio en el pasado. Para que eso ocurra, sería necesario que se verifique al menos uno de los siguientes acontecimientos: que la economía mundial confirme haber dejado atrás la crisis, cosa que algunos indicadores mantienen en duda al menos para el caso estadounidense; o bien, que aparezcan nuevos problemas de abastecimiento en otros mercados, tal como fue la sequía en la zona del Mar Negro que afectó al trigo.

