Prevenir, antes que apagar fuegos
Rurales del norte cordobés acordaron diferentes acciones para el manejo del fuego.
–En varias de nuestras conversaciones de los viernes, compañero don Productivo, hemos advertido que la problemática del manejo del fuego no tiene sólo que ver con el abnegado trabajo de nuestros bomberos, de cómo se reparte el presupuesto o el equipamiento, sino también de que todo eso no se puede desconectar de la política de ordenamiento territorial y del manejo agronómico en esos ecosistemas. –Ya veo de qué lado vienen los indios, camarada don Tecnológico. Pero como nadie se entera de nuestras tertulias, podemos soñar con que algún día alguien pueda tomar nota de esto.–No se sulfate, compañero, que esta semana las rurales del norte, productores, dirigentes y funcionarios de Ambiente conversaron bastante sobre la cuestión.–A Dios gracias...–Le digo, además, que de esa reunión en la Rural de Jesús María salieron varios puntos interesantes para esto que nosotros llamamos manejo agronómico del fuego.–Lo escucho atentamente y voy preparando los amargos.–Se habló de elaborar un plan de acción conjunta, con "autoconvocados" y otros actores, de lucha contra el fuego, y las autoridades también acordaron trabajar en la prevención, con la participación de todos los actores comprometidos. Y de esa asamblea salieron 14 puntos como hoja de ruta y de tareas.–Hasta ahí lo sigo...–Le cuento que una de las primeras prioridades que se definió es modificar la reglamentación de la Ley de Bosques Nativos 9.814, ya que, se advirtió, "atenta contra el verdadero espíritu de la ley". Después se enumeraron otras acciones: mejorar los sistemas de comunicación; colocación de carteles en los campos, en los que se exhiban los datos de utilidad para comunicar la emergencia; elaboración de un mapa de geoposicionamiento de accesos a los campos, en el que conste el nombre del establecimiento y los números de teléfonos para comunicarse con sus responsables; acopio de agua; mantenimiento de los implementos a emplear en el combate de los siniestros ígneos (tractores, rastras de doble acción). También se habló del ancho de las picadas perimetrales, permitir la limpieza de alambrados y vías férreas, y del accionar de los inspectores de Policía Ambiental.

