Los precios, aliados de la rotación
Variación positiva: el nivel alcanzado por cereales y oleaginosas permite alternar los diferentes cultivos.
La fuerte demanda internacional de commodities , la depreciación internacional del dólar y la suba del petróleo, que incentiva la demanda de biocombustibles, figuran como motores de la tendencia positiva y el importante nivel alcanzado por los precios agrícolas. A la vez, los costos operativos agrícolas mantienen una tendencia de suba en términos reales debido al crecimiento de los componentes labores e insumos, según el último informe económico de las actividades agropecuarias predominantes, elaborado por el Inta Marcos Juárez. En el período analizado (febrero de 2011) se mantuvo en forma leve la tendencia a la apreciación de la moneda local respecto al dólar. El tipo de cambio nominal subió un dos por ciento mientras que el índice de precios mayoristas (IPIM) se incrementó un 3,77 por ciento con lo cual el tipo de cambio real (TCR) continuó disminuyendo levemente un 1,7 por ciento, manteniéndose el TCR actual respecto a la inflación interna, por debajo del nivel vigente a fines de la convertibilidad.En los cuadros adjuntos se observa que en el período analizado, con la excepción del trigo, ha continuado la tendencia positiva en los precios de productos agrícolas.En los indicadores económicos agrícolas se muestra en general un comportamiento homogéneo de suba respecto a octubre de 2010, fecha del análisis anterior. Las mayores subas se dieron en los cereales de verano –maíz y sorgo– siendo también de importancia en soja y girasol.El mantenimiento de esta tendencia de incrementos de precios agrícolas se debe a una fuerte demanda internacional por commodities. Por un lado, la incertidumbre financiera hace que se sigan prefiriendo alternativas de inversión seguras por parte de fondos y especuladores de mercado. También la depreciación internacional del dólar fortalece la demanda de los países del sudeste asiático y, la suba del precio del petróleo incentiva la demanda de biocombustibles. Todo ello produce, en la actualidad, el importante nivel de los precios agrícolas.Los costos operativos agrícolas mantienen una tendencia de suba en términos reales debido al crecimiento de los componentes labores e insumos.En el caso de labores, se debe a incrementos de precios en dólares de maquinarias, principalmente tractores, sembradoras y pulverizadoras. En el rubro insumos se dieron incrementos en fertilizantes, al recuperarse el precio del petróleo y en semillas, por mejores materiales genéticos y también siguiendo la tendencia de subas de los granos. Resultados económicos. De acuerdo a lo indicado, los resultados económicos presentan una positiva variación en el período en la mayoría de los cultivos predominantes, destacándose maíz y sorgo granífero, manteniendo también soja y girasol importantes mejoras. A su vez, la opción del doble cultivo trigo/soja de segunda presenta variación de margen positiva, pero menor debido a la baja de resultados del cereal de invierno. Esto es causado por los problemas de comercialización interna en la época de cosecha, que se mantienen.De este modo la opción de mayor margen es maíz, seguido por el doble cultivo trigo /soja de segunda y, a continuación la soja de primera. Estos resultados favorecen la sustentabilidad de la empresa al incentivar rotaciones con cereales.También se debe destacar que se mantienen los positivos resultados de girasol y sorgo, que permiten realizar agricultura en zonas de capacidad de uso intermedia.El sorgo muestra el mejor comportamiento ya que para obtener un margen de mil pesos por hectárea se requiere ahora un 26 por ciento menos de rinde (32 en lugar de 43 qq /ha), en maíz se necesita un 22 por ciento menos (42 en lugar de 54 qq /ha), en soja de segunda 23 por ciento menos (13 en lugar de 17 qq/ha), en soja de primera un 17 por ciento menos de rindes (15 en lugar 18 qq/ha) y en girasol se baja el rendimiento requerido en 13 por ciento (13 en lugar de 15 qq/ha). A diferencia de esto, en trigo se requiere un siete por ciento más (pasando de 29 a 31 quintales por hectárea).Los precios esperados para cosecha 2010/11 del mercado a término entre la primera quincena de octubre 2010 y el mismo lapso de febrero 2011 mostraron una variación positiva en promedio del 25 por ciento. De este modo, en girasol la mejora es del 31 por ciento, en maíz 28 y en soja 25 por ciento. En el caso del trigo, el precio esperado para enero 2012 también se incrementó en 18 por ciento. Cabe aclarar que esta tendencia creciente se manifestaba también en el informe anterior (octubre 2010), con lo cual las perspectivas del mercado externo se mantienen positivas. Por ello, siempre que la situación sectorial interna no se modifique, la sustentabilidad económica de la empresa agraria se mantendrá con buenas perspectivas. Informe preparado por Carlos Ghida Daza, Grupo Economía EEA Inta Marcos Juárez.

