En clima, nada de cálculos exitistas
–Comienza agosto, compañero don Tecnológico, se acercan las siembras de verano, y me interesa saber qué información baraja usted sobre el panorama climático de la campaña. En esta oportunidad, siendo modesto, no le voy a preguntar de los condimentos políticos y económicos; me conformo con algún datito sobre esta variable que poco podemos manejar desde la chacra, que es clima. –Se ha venido tranquilo y silbando bajo, camarada don Productivo, pero alguna solución para salir del paso de sus inquietudes le puedo aportar.–Adelante con los faroles, mientras preparo los amargos.–Me ha llegado esta semana el panorama que prepara el ingeniero Eduardo Sierra para la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, con algunos elementos a tomar en cuenta sobre la perspectiva climática de la campaña 2013/2014.–A eso vine, compañero...–Según ese reporte, la campaña agrícola viene siendo afectada por un marcha agroclimática al extremo irregular que, muy probablemente, continuará observándose durante los próximos meses; se presenta una sucesión de extremos con signos contrapuestos.–Ah, bueno...–Las condiciones de partida es con buenas reservas de humedad en la porción oriental del área agrícola, pero con niveles escasos en gran parte del centro y el oeste. Precipitaciones invernales concentradas sobre el este del área agrícola, mientras que el centro y el este recibirán valores moderados a escasos. Precipitaciones primaverales abundantes, pero muy irregulares, con tormentas severas, y riesgo de crecida de los grandes ríos.–¿Y qué más tenemos?– Heladas invernales moderadamente intensas, que podrían extenderse hasta entrada la primavera. Riesgo de que el verano comience con una pausa en las lluvias y calores intensos. Fin de verano y otoño con tormentas fuertes, que reactivarán el riesgo de crecida de los grandes ríos. Las irregularidades exhibidas por el agroclima durante las últimas campañas agrícolas, tanto a nivel nacional como internacional, indican que no es prudente hacer cálculos exitistas, y que debe dejarse siempre un margen de seguridad en las proyecciones productivas que se realicen.

