Con arveja, es mejor sembrar tarde que nunca
Evaluaciones en el Campo Escuela de Ciencias Agropecuarias.
El objetivo de este estudio fue evaluar el comportamiento agronómico de un cultivo de arveja conducido en secano y sembrado en cuatro fechas en la región central de la provincia de Córdoba. A tal fin, en el Campo Escuela de la Facultad de Ciencias Agropecuarias (UNC) se evaluaron los cultivares de arveja para grano seco "Viper" y "Facón". Las siembras comenzaron el 14 de abril y finalizaron el 14 de junio del 2011, con siembras intermedias del 5 y 25 de mayo.Cada unidad experimental estuvo constituida por siete surcos de cinco metros m de longitud distanciados por 0,20 metro. La densidad de siembra para ambos cultivares fue de 120 semillas viables por metro cuadrado. Cada fecha de siembra se distribuyó a campo bajo la forma de un diseño en bloques completos aleatorizados con dos repeticiones. Se midió el agua almacenada en el suelo hasta los dos metros de profundidad a la siembra y a la cosecha. Se dispuso de las precipitaciones efectivas durante el intervalo de tiempo que el cultivo estuvo implantado. A partir de cada unidad experimental, se midió el rendimiento en grano (kg/ha) al cero por ciento de humedad y se procedió a estimar la eficiencia con la que el agua fue transformada en el mencionado destino (EUA). Se contabilizaron para cada fecha los días desde la siembra hasta la cosecha. La información fue interpretada estadísticamente a través de la regresión lineal. En la infografía (ver Resultados ), la figura 1 de muestra una asociación negativa entre la duración del ciclo de cultivo y la fecha de siembra. A tal punto que la fecha de siembra del 14 junio acortó su ciclo respecto de la del 14 de abril casi exactamente en el número de días que las separaba (56 días).En la figura 2 , y a diferencia de lo observado con la duración del ciclo, las fechas de siembra del 25 de mayo y la del 14 de junio alcanzaron los más altos rendimientos en grano, 969,5 Kg/ha y 1.015 kg/ha, respectivamente. Más marcada fue la relación lineal y positiva entre la eficiencia en el uso del agua y el atraso en la fecha de siembra (Figura 3) . Se partió con una EUA de 2,14 kg/grano/mm/ha para la siembra del 14 de abril y se lograron 7,36 kg/grano/mm/ha en la siembra del 14 de junio. A diferencia de lo observado en la lenteja (La Voz del Campo 06/04/12) y en el garbanzo (La Voz del Campo 20/04/12), en las que las siembras de principios de mayo en secano brindaron los mejores resultados agronómicos, en la arveja –y para los cultivares evaluados– anticipar la siembra resultó contraproducente, a pesar de disponer de seis meses para crecer y desarrollarse frente a los cuatro de la última fecha de siembra. Estos resultados son coincidentes con los obtenidos en 2010 en el que se evalúo al cultivar "Viper" en tres fechas de siembra ( La Voz del Campo 12/11/10). Cabe aclarar que en aquella ocasión aconteció una precipitación inusual al momento de encontrarse el material sembrado el 1 de junio en pleno período crítico para la definición del rendimiento en grano. Finalmente, y estableciendo un paralelismo con un ambiente como el de la costa este de Australia, deberíamos prestar atención a las enfermedades de origen fúngico que afectan a la arveja, las cuales se presentan con mayor intensidad en las siembras tempranas. Además, los resultados agronómicos obtenidos en esa región de Oceanía atrasando la fecha de siembra, en líneas generales son coincidentes con los obtenidos en este estudio. El autor es estudiante de la Facultad de Ciencias Agropecuarias (UNC), bajo la tutoría del ingeniero Ricardo Maich.

