Una segunda oportunidad para el maíz
La coyuntura internacional, con menos cosecha en Estados Unidos y con China con fuerte presencia compradora, da sustento a una muy buena perspectiva para el maíz. Pablo Adreani.
Se van confirmando menores rendimientos de maíz en los Estados Unidos; los analistas más optimistas hablan de una caída del cinco por ciento con respecto a los rendimientos inicialmente estimados por el Departamento de Agricultura (Usda). Este moderado ajuste implica que la cosecha de maíz estadounidense se vería reducida en por lo menos 15 millones de toneladas. De ser así tendría un efecto explosivo sobre los precios, sin embargo es probable que el Usda en su informe que dará conocer en el día de hoy sea mucho más moderado en la reducción de los rendimientos. Se habla de que el Usda ajustará hacia abajo los rindes en no más del dos por ciento, lo que implicaría una caída en la producción de cerca de seis millones de toneladas. En ambos casos, ya se trate de un ajuste del cinco o del dos por ciento, estamos ante un escenario alcista para el mercado del maíz. El hecho de que la cosecha de maíz en los Estados Unidos esté bastante adelantada con respecto al año anterior implica que los cultivos se han acelerado en su etapa de desarrollo y madurez, debido a los excesivos calores ocurridos durante el verano, hecho que tiene consecuencias directas sobre la disminución de los rendimientos. De acuerdo con los datos del Usda, ya se habría cosechado casi 40 por ciento contra apenas 10 por ciento cosechado a igual momento de la campaña pasada. Recordemos que en su informe del mes pasado, el Departamento de Agricultura había reducido su estimado de producción de maíz americano de 339,5 a 334,2. En el informe de hoy, los analistas consideran que habrá una nueva baja de por lo menos 4 millones de toneladas. Hay otro hecho que también está impactando en la firmeza del mercado de maíz. Se habla de que la producción de maíz de China también será menor que la estimada y esto podrá incrementar las importaciones del cereal por parte del gigante asiático. Bien sabemos que los chinos han estado comprando maíz a Estados Unidos en estos últimos dos años y han incrementado el volumen de sus adquisiciones. Ahora no se descarta que los chinos se vean obligados a incrementar sus compras de maíz, ya sea de origen estadounidense, brasilero o argentino. Como vemos, los dos principales factores de oferta y demanda –Estados Unidos y China– sufren cambios sustanciales en sus balances internos con impacto directo sobre el mercado mundial de maíz. De ahí los buenos precios que ha llegado el maíz durante este año en nuestro país. Hoy muestra un piso de 145 dólares tanto para el disponible como para la nueva cosecha, pero con chances latentes que pueda volver a los 150 dólares e incluso superarlo. Todo va a depender de la magnitud del ajuste que el Usda que se conocerá hoy. Mas allá del tamaño del ajuste, la realidad es que el mercado ya no es el mismo, las expectativas de una producción súper récord de maíz en Estados Unidos se han ido diluyendo con el correr de la cosecha, y el fortalecimiento de China como importador neto de maíz, dan al mercado un tono alcista muy difícil de revertir al menos en el corto a mediano plazo. Todo este análisis da sustento a una muy buena perspectiva para el maíz en la próxima campaña. Y en lo concreto, un precio de maíz de 150 dólares da suficiente sustento y posibilidades al cultivo, no solamente a los de siembra normal sino también para aquellos casos de maíces de segunda o de siembra tardía. Si bien la soja sigue siendo el cultivo con menor costo de producción, a los actuales precios el maíz comienza a ser más competitivo y ya no es tan desventajosa encarar su siembra. El otro cultivo que va camino a ser la estrella, en cuanto a posibilidades de obtener muy buenos márgenes brutos, es el girasol. Con un precio disponible de 280 dólares y un futuro marzo 2011 a 307 dólares (según el cierre del Término de Buenos Aires para esa posición), el girasol apunta a ser uno de los cultivos más rentables –sino el más– de toda la gama y el espectro del que dispone el productor.

