Una alianza que aportó hasta 120 quintales
El maíz implantado a finales de diciembre aportó los mayores rendimientos. Marcó diferencias con la siembra de noviembre.
La experiencia a campo con cultivos de cobertura realizada por los alumnos de la Facultad de Ciencias Agropecuarias mostró los siguientes resultados agronómicos y productivos.
Precipitaciones. Desde que se sembraron los cultivos de cobertura hasta su rolado llovieron 189,60 milímetros; después del secado, hasta la primera fecha de siembra (1°FS), realizada el 8 de noviembre, el aporte fue de 53 milímetros; y hasta la segunda fecha de siembra (2°FS), efectuada el 27 de diciembre, el acumulado fue 222 milímetros. Durante el ciclo de cultivo correspondiente a la 1°FS se registraron 398,60 milímetros de precipitaciones y 304,00 milímetros durante el transcurso de la 2°FS.
Agua edáfica. En base a las constantes hídricas del suelo, el porcentaje de agua correspondiente al punto de marchitez permanente es de 12 por ciento y para la capacidad de campo del 25 por ciento, de lo que resulta un 13 por ciento de agua útil. Al momento de la siembra de los cultivos de cobertura se disponía de 12,8 por ciento en promedio de agua edáfica por cada 20 centímetros hasta los dos metros de profundidad. Este porcentaje se repitió al momento de secar la vicia (V20, sembrada a 20 centímetros y V40, implantada a 40 centímetros), en el caso del tratamiento triticales (T), el porcentaje fue de 13,7 y para el barbecho invernal (B) ascendió a 19 por ciento.
Al momento de sembrar la 1°FS la parcela B contaba con 16,2 por ciento de agua almacenada, en el caso de las parcelas V20, V40 y T el porcentaje de agua era del 12 por ciento, coincidente con el punto de marchitez permanente. En lo que respecta a la 2°FS, los lotes provenientes de cultivos de cobertura (V20, V40 y T) habían almacenado un 16,5 por ciento de agua mientras que la parcela B sólo un 14,8 por ciento.
Producción de la cobertura. Los distintos tratamientos arrojaron los siguientes valores de materia seca al momento del secado: 7.700 kilos por hectárea en el caso de triticale; 6.324 kilos por hectárea para la vicia a 20 centímetros y 5.854 kilos por hectárea para la sembrada a 40.
Rendimiento en grano del maíz. Los rendimientos más altos en la 1°FS se lograron en la parcela B con 70,80 quintales por hectárea, seguido por triticale con 64,4 quintales por hectárea; 34,8 quintales por hectárea en el caso del tratamiento V40 y 5,7 quintales por hectárea para V20.
En la 2°FS se destacó el tratamiento T con 120,9 quintales por hectárea; V40, con 116,3 quintales; V20, con 107,8 quintales y finalmente el B con 92,9 quintales.
Los más altos rendimientos se alcanzaron con la siembra del 27 de diciembre (2°FS), destacándose en tal sentido el cultivo de maíz sobre cultivo de cobertura de triticale y vicia sembrada a 0,40 metro.

