Soja: lo que oculta la súper cosecha
Balance: según CRA, los ingresos fiscales aumentarán 55%, pero los productores tendrán márgenes ajustados.
Los beneficios de la súper cosecha de soja fueron para el Gobierno nacional, que incrementará sus ingresos por derechos de exportación, pero los productores tuvieron márgenes ajustados, a pesar del clima que permitió rindes mejores a los históricos.
Así lo indica una evaluación realizada por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la que también señala que si los rindes hubieran sido el promedio de las últimas campañas, el productor promedio hubiera tenido dos años consecutivos de quebranto.
"Si no se modifica la actual presión impositiva -derechos de exportación e impuestos provinciales y municipales- es probable que muchos productores repitan un quebranto similar al de 2008/09 o que dejen la actividad", advirtió CRA.
La cosecha a punto de finalizar arrojará 54,5 millones de toneladas de soja, lo que representa un incremento de 23,5 millones de toneladas respecto de la campaña pasada, un 76 por ciento de incremento.
Al identificar "ganadores y perdedores", el estudio de CRA señala que una primera consecuencia será incrementar sensiblemente los ingresos fiscales por derechos de exportación, en 55 por ciento (crecen en menor medida por los menores precios internacionales).
Una segunda consecuencia fue el incremento en la facturación en similares proporciones de los servicios de cosecha y flete, labores e insumos, debido a un incremento del volumen así como de los precios.
El caso destacado es el de los fletes. En la zona de Pergamino, según un estudio de la Sociedad Rural de esa ciudad, la incidencia del flete se ha incrementado desde la campaña pasada un 75 por ciento, medido en quintales. Es paradójico que a pesar de incrementarse el volumen a transportar en un 75 por ciento -es decir, el número de viajes- el valor de los fletes se haya incrementado en igual cuantía. Para el productor de soja implica que debe destinar un 75 por ciento adicional de su producción para costear los fletes. Éste es un aspecto a tener en cuenta que le resta competitividad a la agricultura y recursos para invertir y mantener la sustentabilidad de la producción, señala el trabajo.
Por último, los productores gracias al clima excepcional pudieron cubrir tanto los derechos de exportación como el incremento en los costos, margen que no permitió recuperar el quebranto de la campaña pasada.
La actual campaña de soja está arrojando un rinde promedio nacional de 31 quintales por hectárea, muy superior a los 19 quintales del año pasado y por sobre los 26,5 quintales promedio de los últimos tres años.
"Se podría pensar que estos rendimientos obtenidos arrojan un gran margen. Sin embargo, estos son muy ajustados y si se evalúan con rendimientos normales o promedio arrojan quebranto", añade.
Para llegar a esa conclusión, el trabajo computa costos para el productor en esta campaña de 2,9 toneladas por hectárea. Con un rendimiento de 3,1 toneladas le quedarían 0,2 de margen. Con 26,5 quintales, quedaría con un margen negativo de 0,25.

