Rezagados en la ruta de los eventos
Luces y sombras: están en marcha acuerdos de los semilleros con productores y nuevas patentes.
La veloz carrera por la obtención de nuevos eventos biotecnológicos para responder a la creciente demanda mundial de alimentos ocupó un capítulo central este año en el congreso Mundo Soja Maíz 2011, que reunió en Buenos Aires a los principales referentes de la industria semillera. La botella medio llena muestra que, junto con la soja RR2Bt –el año próximo disponible en Brasil– Monsanto tendrá otros acompañantes a nivel internacional y local en la cruzada para alcanzar un múltiple objetivo: incrementar los rendimientos con un paquete de insumos más económico y a la vez amigable con el ambiente.La cara menos afable es que la Argentina ha perdido posiciones dentro del club de países beneficiados con estos nuevos lanzamientos, después de haber estado a la cabeza cuando en los 90 habilitó la primera gran innovación con la soja RR1.El panel sobre biotecnología contó con Pablo Vaquero, presidente de Monsanto Argentina; Gerardo Bartolomé, socio fundador y presidente de Don Mario, y Rodolfo Rossi, miembro del consejo directivo de Acsoja y director del programa global de mejoramiento de Nidera. Como moderador estuvo Héctor Huergo (Clarín Rural).El sensible eje referido a la retribución de la propiedad intelectual de los eventos dejó prendidas algunas luces amarillas, pero también indicios de que la cadena saldrá del atolladero sobre la base de consensos que están en marcha.Vaquero explicó que estos avances se están consiguiendo en dos frentes: uno, el de las patentes otorgadas en el país a los nuevos eventos y el voto afirmativo de los productores ante la opción de pagar estas tecnologías cuando compra semilla certificada y de declarar cuando hace uso propio de estas tecnologías patentadas.El otro aval surge de los países de la región, a través del Consejo Agrícola del Sur, con los respectivos ministros de Agricultura, que han aprobado en conjunto avanzar más rápido con las innovaciones y sincronizar el lanzamiento de eventos biotecnológicos en el futuro. Cifras sobre la mesa. La comparación que se hizo con el resto de los países sudamericanos dejó mal parada a la Argentina cuando se pasó lista al reintegro por la propiedad intelectual del germoplasma y a la biotecnología en soja, teniendo en cuenta la actitud pionera que el país tuvo en investigación al inicio del proceso. El año pasado –relató Bartolomé– el pago local de regalías por uso propio alcanzó el 16 por ciento, que se sumó al 22 por ciento por semilla fiscalizada, lo que da el 38 por ciento de reconocimiento a la propiedad intelectual, mientras no se registran pagos por eventos biotecnológicos (en este caso el gen RR1). Desde los años 2001-2002, el sistema de regalía extendida permitió a las empresas de mejoramiento invertir más y lograr mejores productos para la economía del productor. Hubo un aumento sostenido del 15 por ciento anual en las parcelas de investigación, un parámetro que permitió medir la contraprestación tecnológica al pago de regalías por las semillas. A nivel regional, Brasil tiene un 60 por ciento de semilla fiscalizada y está pagando en un 95 por ciento de los casos por el gen RR. Un caso llamativo es el de Uruguay: reconoce casi el 100 por ciento la propiedad intelectual de germoplasma en la sumatoria de la semilla fiscalizada, más la regalía extendida pero, al igual que la Argentina, no está reconociendo el gen RR. Otro vecino, Paraguay, tiene un 40 por ciento de reconocimiento del germoplasma y 95 por ciento del gen RR, en un sistema que sumó las voluntades de los agricultores, de la industria y del gobierno. Bolivia, por su lado, reconoce 65 por ciento de germoplasma y cero por ciento del evento biotecnológico.Como consecuencia de este alineamiento en el pago de las tecnologías, Brasil (segundo productor mundial de soja, primero en Sudamérica) ya tiene aprobados cuatro eventos transgénicos: el RR1, el RR2Bt, ambos de Monsanto; Liberty Link de Bayer y la tecnología Cultivance, un desarrollo conjunto de la empresa Basf y el Embrapa. El próximo lanzamiento en Brasil (2012) son las sojas RR2Bt, que agregan sobre la resistencia a glifosato una tolerancia a insectos lepidópteros. Uruguay y Paraguay estarían accediendo a esta tecnología en 2012-2013 si los tiempos de desregulación se cumplen.Cuando se compara a los tres mayores productores de soja a nivel mundial (Estados Unidos, Brasil y la Argentina), la cuenta es así: Brasil tiene cuatro eventos liberados, la Argentina uno solo y Estados Unidos nueve. "Esto marca cómo la distancia cada vez es más grande en términos de tecnología y es una luz amarilla para todos quienes participamos del negocio agrícola: gobierno, agricultores, empresas", sostuvo Bartolomé.Rossi mostró la inversión en herramientas que buscan acelerar los procesos de mejoramiento a partir del uso de marcadores moleculares. El breeder de Nidera enumeró una larga lista de objetivos detrás de los cuales se orienta el trabajo en soja: tolerancia a sequía, tolerancia a roya, resistencia a herbicidas, adaptación, mejor uso del agua, resistencias a insectos y nematodes, respuestas a fertilizantes, incremento de rendimientos, entre otros.

